Noticias descatadas del Deporte Almeriense
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Era o Ely o nada; pues nada.
La UD Almería de los ‘no refuerzos’ en el mercado invernal se vuelve a dar un golpe brutal, esta vez en Riazor, encajando tres goles en 30 minutos.
FICHA TÉCNICA.
DEPORTIVO DE LA CORUÑA (3). Helton Leite; Obrador, Ximo Navarro, Martínez, Pablo; Mario Soriano (Gauto m. 80), José Ángel Jurado, Villares (Jaime, m. 86), Mella (Denis, m. 79); Yeremay (Diego Gómez, m. 86) y Zakaria.
UD ALMERÍA (1). Maximiano; Pubill, Langa (Centelles, m. 67), Édgar, Chumi; Lopy, Robertone (Melero, m. 60); Lázaro (Perovic, m. 80), Melamed (Arribas, m. 60), Baptistao (Puigmal, m. 60); y Luis Suárez.
ÁRBITRO. Sesma Espinosa (VAR: Gorostegui Fernández Ortega). Amonestó a los locales José Ángel Jurado y Zakaria y a los visitantes Lopy y Suárez.
GOLES. 1-0: Zakaria (m. 18). 2-0: Yeremai (m. 26). 3-0: Mella (m. 30). 3-1: Luis Suárez (m. 93).
INCIDENCIAS. Partido correspondiente a la vigesimosexta jornada de liga en Segunda División, disputado en el Estadio de Riazor.
CRÓNICA.
Ya es oficial: la UD Almería está en su segundo bache, socavón de la temporada. Ya en cada no estará el elevar la situación al nivel de ‘crisis’, pero el caso es que los de Rubi encadenan seis semanas sin ganar, están a un punto de salir de la zona de descenso, pueden acabar la jornada sextos si el Oviedo gana mañana en casa ante el Eldense y hoy ha hecho un profundo ridículo en el Estadio de Riazor.
El partido ha tenido dos partes: la primera, en la que el Almería ha dado pena, ha vagado por el campo sin pies ni cabeza, regalando en defensa y en la salida de pelota, sin crear peligro, sin apenas comparecer, llevándose al vestuario tres goles; y la segunda, en la que el Dépor se veía con el partido ganado pero ha seguido siendo un equipo tremendamente ordenado, aprovechando además que la UDA apenas ha cercado la puerta local hasta el último cuarto de hora.
Una primera parte de feria de pueblo pequeño.
El choque ha arrancado dominio alterno, con un Almería que parecía tomar la iniciativa pero que se ha encontrado con la habitual facilidad del rival para llegar a su portería. En concreto, en diez minutos, los de Rubi han tenido que desbaratar ‘in extremis’ una contra a la salida de en córner en la portería local, que ha terminado con un dos contra dos muy peligroso; y una acción conjunta de Soriano y Yeremay, que ha sembrado el peligro en el área de Maximiano. Enfrente, lo más peligroso ha sido una acción, también a la contra, culminada por Baptistao con parada de Maximiano en acción que estaba en fuera de juego.
Y en ésas que ha llegado el primero del Deportivo, con una acción en la que ha vuelto a quedar en evidencia el centro de la zaga, con una pelota interior para Zakaria, que ha recortado a los centrales, dejándolos sentados, para conectar en la frontal un disparo fuera del alcance de Maximiano (1-0).
El Deportivo ha olido sangre, se ha percatado de que el sistema defensivo de la UDA es una feria, una milonga, una vergüenza y, en el 26, Villares entraba por banda izquierda ‘como cuchillo en mantequilla’ para ceder con toda la comodidad sobre Yeremay que, con dos toques, se ha orientado la pelota al tiempo que partía la cintura de un Édgar tristemente en evidencia, para prácticamente entrar con el cuero en la portería (2-0).
Y en plena debacle rojiblanca, en pleno ridículo defensivo y de salida de pelota, balón regalado al Dépor, repliegue defensivo nulo, conducción de pelota a placer en la frontal del área y disparo magistral para el 3-0. El Almería hacía el ridículo con solidez y precisión. La buena noticia ha sido que, desde ese momento y hasta el descanso, no ha pasado prácticamente nada más sobre el terreno de juego. El Almería se ha marchado con tres a la caseta, sin ocasiones para más, pero con la sensación de que el juego no daba para otra cosa.
Una segunda parte prescindible.

La segunda parte ha comenzado con ocasión clamorosa para la UDA, con un buen centro al área, flojeo defensivo del Dépor y Suárez sólo ante la portería, ha rematado horrible. Al final córner, de una pelota a dos metros de la línea de gol y sin defensor ya de por medio. El Almería ha mejorado en actitud, colocación y sensaciones tácticas, pero no lo suficiente como para afrontar una cuesta arriba como la que el propio equipo se había procurado con su indignante primera parte.
La ocasión más clara de la segunda parte la ha tenido Yeremay, con una contra diabólica en la que se ha plantado, escorado, ante Maximiano, superándolo con una vaselina que, en boca de gol, ha salvado Édgar González. Con el paso de los minutos, el atisbo de arranque de furia inicial tras el descanso se ha ido diluyendo con rabiosa velocidad.
El choque ha concluido con la anécdota de un gol que estuvo a punto de ser anulado a Luis Suárez por fuera de juego, con el que se ha despedido una UD Almería que empieza a preocupar mucho por los resultados, por la clasificación y sobre todo por las paupérrimas sensaciones. Y todo eso, sin refuerzos.



