
Noticias descatadas del Deporte Almeriense
No lo niego, soy un seguidor de fútbol con olor a rancio, me gustan los jugadores y entrenadores con sentido de pertenencia, los futbolistas a los que llama la selección y no se agarran a cualquier mínima molestia imperceptible para borrarse, los que apuran para intentar estar el domingo y se van jodidos a casa cuando pierden como cualquier aficionado de la grada.
Y no nos vamos a engañar, el deporte rey ya va por otros lares, comisiones, cambios de equipo cada verano, jugadores y entrenadores que van y vienen, que cuajan y son vendidos por un plus o que se estampan y al siguiente mercado ya son historia, ese es el fútbol actual.
Me viene esta reflexión porque esta semana he tenido la oportunidad de hablar largo y tendido, aprovechando la visita del Real Zaragoza, con dos señores, con mayúsculas, que simbolizan el fútbol que me enganchó, me estoy refiriendo a Ranko Popovic y César Jiménez.
Popovic fue uno de los jugadores que me marcó en mi juventud, como a otros muchos seguidores de aquel incipiente Almería CF. Se me eriza la piel recordando su imagen con lágrimas en los ojos y envuelto en una bandera del club celebrando la permanencia en el Santiago Bernabéu mientras caía una auténtica tromba de agua a la que el central serbio, en su éxtasis deportivo, no hacía ni caso. Un año después tocó la de arena, volvieron las lágrimas con aquel fatídico partido ante el Orense, mientras algunos compañeros huían por los pasillos del Juan Rojas, ‘Popi’ se abrazaba, consolaba y recibía consuelo de sus aficionados. Desde hace años le he mantenido el contacto y me ha regalado su generosa amistad, siempre dispuesto a echar un rato, pendiente de los partidos del Almería desde Japón, Austria o donde la vida le llevara.
César Jiménez es más contemporáneo. También lo disfrutamos poco, pero quedaron para el recuerdo sus grandes actuaciones en el centro de la defensa y sus goles en los derbis contra el Poli Ejido, tenía algo especial para los duelos de rivalidad. Creo que los aficionados de aquella época disfrutábamos de su juego con cierta resignación, sabiendo que su futuro estaba en Primera y su gloria en la UD Almería sería efímera, pero siempre se quedó en nuestro recuerdo. Una fatal acción en el Santiago Bernabéu le retiró demasiado pronto del fútbol, pero no de la memoria de los buenos seguidores rojiblancos. Al igual que Popovic, su corto paso por Almería no ha impedido que siga con pasión al equipo, recuerdo el primer mensaje nada más terminar el partido de vuelta del play off contra el Real Oviedo, era de él, «el año que viene lo conseguiremos».
Popovic y César Jiménez son el fútbol que me gusta, aquí queda escrito, gracias siempre por la atención amigos.




