DestacadasFútbol UDA

El Almería juega con fuego y se quema bajo la lluvia

Noticias descatadas del Deporte Almeriense

Todas las noticias de la Unión Deportiva Almería.

El Almería juega con fuego y se quema bajo la lluvia.

El experimento Aridane-Pedro Fidel en la zaga y la apuesta por Thalys arriba no le salen a Rubi y el equipo vuelve a caer en casa, esta vez ante el Burgos.

FICHA TÉCNICA.

UD ALMERÍA. Andrés Fernández; Chirino (Marcos Luna, m. 69), Álex Muñoz, Aridane, Pedro Fidel (Centelles, m. 62); Lopy, Dzodic (Horta, m. 62); Puigmal (Baptistao, m. 62), Arribas, Embarba; y Thalys (Soko, m. 77).
BURGOS CF. Cantero; Florian, Álex Lizancos, Aitor Córdoba, Grego Sierra; Iván Morante (Del Cerro, m. 80), Atienza, David González (Mollejo, m. 69), Íñigo Córdoba (Appin, m. 69); Curro Sánchez (Marcelo Expósito, m. 80) y Mateo Mejía.
ÁRBITROS. Arcediano Monescillo (VAR: Caparros Hernández). Amonestó a los locales Álex Muñoz, Thalys y Baptistao y a los visitantes Florian, Atienza, Mateo y Appin.
GOLES. 0-1: Morante (m. 38). 1-1: Thalys (m. 46). 1-2: Curro Sánchez (pen, m. 57).
INCIDENCIAS. Partido correspondiente a la decimoctava jornada de liga en Segunda División, disputado en el Estadio de los Juegos Mediterráneos ante 11.028 espectadores.

CRÓNICA.

El que juega con fuego suele quemarse. Y el Almería lleva todo el año jugando con fuego y hace un mes ha vuelto a experimentar las sensaciones que sufría a principio de temporada. Al choque de hoy en casa ante el Burgos, llegaba sin centrales, porque los dos únicos en los que confía Rubi, Bonini y Monte, no estaban; Chumi al parecer no debe estar recuperado del todo (aunque el club ni confirma ni desmiente) y se trataba de elegir entre centrales en los que el técnico no confía, como Aridane y Pedro Fidel, u otros futbolistas de los que sí se fía pero que no son centrales, como Baba, Chirino o Álex Muñoz.

Rubi apostó por Aridane y Pedro Fidel y el primero de ellos ha salido en la foto de los dos goles encajados ante un Burgos que ha hecho mucho menos de lo necesario para ganar; mientras que arriba, a pesar del gol, nuevo partido de ‘conjunto vacío’ de Thalys. Con todo, seguramente lo peor ha sido la cantidad de minutos en los que el mediocampo de la UDA no la ha olido. Demasiadas circunstancias para pensar en una victoria, aunque fuera ante el Burgos y en casa.

Del encefalograma plano al ‘regalito’ en el gol del Burgos y el pie salvador de Thalys.

El inicio del encuentro ha presentado a una UDA con la iniciativa, queriendo la pelota y pretendiendo llegar con rapidez y pases rápidos a la zona de peligro del Burgos. Sin embargo, los de Rubi se han encontrado inicialmente con un problema: sus mediocentros, Lopy y Dzodic no veían la pelota por ningún lado y el tránsito desde los laterales y centrales hasta los mediapuntas estaba dejando por el camino multitud de pérdidas de pelota. Lo bueno es que el cuadro burgalés no quería saber nada del campo rival: atrincherado atrás y solventando con pelotazos cualquier recuperación de cuero.

El paso de los minutos traía al 105×70 el recuerdo del partido ante el Huesca, con un Burgos que se dedicaba a que se jugara lo menos posible y a impedir que los de Rubi convirtieran el dominio en peligro, lo cual conseguían hasta el punto de conseguir que no hubiera disparos entre los tres palos.

Y para confirmar las sensaciones, en el 38 llegaba el tanto del Oviedo, con un centro prácticamente desde la línea lateral al palo contrario, donde Atienza entraba desde atrás, ganando la partida a Puigmal y rematando mientras Aridane, justo al lado, lo veía de espaldas, dejando que el mediocentro burgalés rematara de cabeza, abajo y al segundo palo, haciendo estéril la estirada de Andrés Fernández.

Y si atrás Aridane defendía los centros de espaldas, arriba un balón casi en línea de gol no era capaz de rematarlo Thalys, que minutos antes había visto amarilla por otra acción absolutamente absurda. Sin embargo, un minuto después, un centro del mejor del Almería en la primera parte, Álex Muñoz, era rematado con pericia y empuje por el brasileño para colocar el 1-1 en un minuto absolutamente providencial y psicológico.

Aridane, fotografiado; el equipo, en el limbo.

El inicio de la segunda parte ha sido de nuevo terrible para la UDA, con una acción en la que volvía a salir en la foto Aridane, cometiendo un penalti derivado de su propia lentitud y de dejar una pierna donde no debía ante el recién ingresado en el terreno de juego Fer Niño, que caía al suelo para que Curro Sánchez convirtiese la pena máxima para el 1-2.

Rubi ha intentado revolucionar el equipo, con la entrada de Centelles, Luna, Horta y Baptistao y el Almería, gracias a eso o simplemente por la necesidad, se ha echado hacia adelante y, con 20 minutos más el alargue para el final, ha comenzado a cercar de verdad la portería de Cantero.

A raíz de ello han comenzado a llover las ocasiones, con un disparo de Horta que ha sacado con manopla salvadora Cantero, misma dinámica que, minutos después, al disparo de calidad de Leo Baptistao, que regresaba al césped tras su período de convalecencia. El partido se animaba y el Almería lo buscaba ya con descaro.

Sin embargo, la imagen ha sido simplemente un destello, porque pronto la UDA ha caído en la precipitación, agobiado por la desventaja y el poco tiempo para remontarla. Una vez más, la UDA se quemaba, esta vez bajo la lluvia, tras tanto jugar con fuego.

Publicaciones relacionadas

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Botón volver arriba