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El Radio Blog, por Victor J. Hernandez Bru
VÍDEOBLOG #Minuto92: El tantarantán que se ha llevado el simplecillo que ha cuestionado la libertad de nuestras tertulias, por Víctor J. Hernández Bru.
Llevo ya algunos años escribiendo dos artículos de opinión diarios, uno para mi blog en la web de esRadio Almería y otro para la de Marcador. No son grandes piezas literarias. Sin duda, de serlo, yo ya no estaría aquí. Pero bueno, ahí quedan. No suelo tener graves problemas para encontrar el tema en cuestión, a pesar de que estamos hablando de unos 520 artículos al año. Sin embargo, si en una época de cierta sequía informativa, llega un simplecillo y te lo pone fácil, tampoco lo vamos a rechazar.
Desde luego que el asunto ni es trascendente ni merece mucha más profundidad. De hecho, ya estaba yo decidido a no darle más importancia, puesto que es evidente que el personaje está muy lejos de merecerlo. Sin embargo, me temo que tengo que salir en defensa de aquello, de aquellos de los que estoy más orgulloso al haber contribuido a la creación y sostenimiento de este pequeño y humildísimo grupo de comunicación, que nace y vive de lo que nosotros somos capaces de generar cada día, sin grandes grupos de comunicación sosteniéndonos y sin inyecciones de nadie que no sean los más de 160 actores, más del 80% de ellos de carácter privado, que nos ayudan a seguir en pie y sosteniendo la bandera de la libertad por encima de todo.
A mí, sinceramente, de lo que me apetece hablar es de periodismo, pero como vengo diciendo desde hace tiempo, no es fácil hacerlo aquí en Almería, puesto que vivimos en un páramo periodístico, en el que la operativa más habitual es tragarse lo que quienes practican la manipulación y el engaño a los medios nos inyectan en vena, sin rechistar, sin preguntar y, sobre todo, sin hacer eso que nos enseñaron como algo imprescindible: contrastar.
Como ya he dicho en algunas ocasiones, durante buena parte de mi vida procuré no hablar nunca del resto de medios y periodistas, traicionándome a mí mismo en mi decisión de ser siempre claro y decir siempre lo que pienso, obviamente, con grave riesgo de equivocarme y pidiendo disculpas cuando así es, que suele ser bastante habitual. Sin embargo, la reacción del panorama mediático tras la tropelía, la ilegalidad cometida por la UD Almería al vetar mi entrada al Estadio de los Juegos Mediterráneos primero y a todos mis compañeros de esRadio y Marcador después, con el silencio cómplice de la gran mayoría de medios y compañeros, con muy contadas excepciones como las de Antonio Felipe Rubio, José Fernández o Yiyo López, decidí que los demás tampoco merecían esa traición a mis principios.
La pasada semana, comenté aquí el mayúsculo ridículo cometido por el responsable de Deportes de Diario de Almería, al comerse como válida la trola macabea de que la deuda de 27 millones de euros que arrastra la UD Almería era una “deuda operativa”, cuando la noticia había sido publicada por el New York Times, dentro de un reportaje sobre la deuda financiera bruta de los clubes de LFP, entre los cuales la UDA tiene el dudoso honor de ocupar el decimoquinto puesto de los 42 equipos miembros y el tercero entre los de Segunda División. Cualquiera con unos mínimos conocimientos de economía (es mi caso: resalto lo de mínimos), sabe que la deuda operativa es prácticamente lo contrario que la deuda financiera bruta; cualquiera con un mínimo conocimiento de periodismo sabe que si un entrevistado o alguien que te filtra una información, utiliza términos que tú ignoras, tu obligación es contrastar si te la está colando o te está trasladando material ‘potable’.
Paco Gregorio no lo hizo. Y no lo hizo porque Paco Gregorio escribe al dictado de Mohamed El Assy, CEO de la UD Almería. No es la primera vez. Ni va a ser la última. Tampoco es el único en Almería. Entre ellos, cada uno lo hace por motivos diferentes: unos por inversión publicitaria que luego puede observarse en sus propios medios, otros por una simple invitación a copillas en el Bribón de la Habana y éste por el simple hecho de recibir primicias, alguna de ellas tan contaminadas como ésta.
Para Paco Gregorio, el verse públicamente ridiculizado ha sido demasiado para su provinciano ego. “Imbécil”, “muerto”, “censor frustrado”, “acomplejado”, “mediocre”, “necesitado de hablar mal de los compañeros para subsistir”, “villano favorito”, “mononeuronal radical”, “cavidad cerebral hueca” o “peste negra” son algunos de los epítetos que me ha dirigido, compartiendo además tweets de otros caballeros que llaman “gordo” a Paco Rey, riéndose de la dificultad para pronunciar la erre de un compañero, denominando “lamebotas” a los tertulianos o llamándome a mí “estafador”. Todo esto el tipo que dice que yo vivo de hablar mal de los compañeros.
De mí ha dicho que voy de doctor en Periodismo y de los tertulianos que llevan más de una década viniendo a mis tertulias, que no dejo “a los indios expresar su opinión sin seguidismo ni obediencia debida”, calificando nuestras tertulias como un “chiste”.
Pues, sinceramente, no tengo más remedio que darte las gracias, Paco, porque cada vez que hablas me das más la razón. Yo sostengo que no practicas el periodismo, sino la sobada le lomo y el rodillerismo para con el señorito que te da primicias, algunas de ellas más falsas que tu profesionalidad. Y para demostrar lo contrario, le dices al que me llama “estafador” que estás deseando que te dé detalles, porque lo que él te cuente es suficiente para ti, obviando una vez más la obligación de contrastar que tiene el periodista; y dices que yo voy de doctor en Periodismo, cuando la realidad es que soy doctor en Humanidades por la rama de historia y, como te dije ayer, muy orgulloso de presumir de ese logro, como de mis dos másteres, uno en Comunicación Social y otro en Administración y Dirección de Empresas. Sí, estoy orgullosísimo de todo lo que he conseguido con trabajo. Tampoco tengo mucho más de lo que presumir: de mi familia, de mis amigos, de la gente que nos rodea en nuestros medios y de los resultados de mi trabajo. Repito, no hay mucho más.
Ah, y de lo de que mis tertulianos no se pueden expresar en libertad, creo que es innecesario responderte yo: ya lo han hecho ellos, o mejor dicho, algunos de ellos, tanto de esRadio como de Marcador. Como a lo mejor tú tampoco eres Einstein, has lanzado una acusación que les afecta y ellos no tienen por qué consentirte esas trolas, las mismas que te caracterizan como periodista. Y han salido a la palestra para aclararte que en estas emisoras, en estas tertulias, jamás han recibido ninguna indicación. Si te hubieras entretenido en preguntar, en contrastar antes de volver a mentir, te habrías evitado este nuevo ridículo. Está claro que no estás viviendo tu mejor siglo. Al fin y al cabo, lo que has hecho es volver a exhibir aquello que yo señalaba la pasada semana y con al que empezaba este enfurruñamiento que exhibes como un niño de tres años: que no contrastas, que no preguntas, que no trabajas, que no haces periodismo. De haberlo hecho, sabrías que aquí jamás se le ha dicho a nadie lo que tiene que decir. Faltaría más: contamos con algunos de los periodistas más contrastados de los últimos 40 años en Almería, con reputados empresarios, antiguos futbolistas, entrenadores de prestigio (fíjate: uno hoy trabaja en el Almería, en el filial), con escritores, políticos sin cargo institucional, en fin, gente de un prestigio brutal, algunos de los cuales han sido tipos muy influyentes en esta provincia durante el último medio siglo. Y sí, es cierto, en once años, ha habido tertulianos que se han ido, algunos enfadados, pero si te han dicho que fue porque no les dejáramos opinar, te han mentido, chato, como te pasa tantas veces, como te pasa con El Assy. Es más, alguno se fue porque pretendía que fuéramos los demás los que no pudiéramos dar nuestra opinión. Como suele decirme mi queridísimo Juan Torrijos, “vengo a la tertulia porque me dejas decir lo que pienso”, a lo que suelo responder, “faltaría más”. A ti eso, Paco, te suena a chino.
Termino ya que como, te digo, tampoco mereces mucho más. Simplemente te aconsejo que seas libre (cuando lo practiques verás lo estupendo que es), que no escribas al dictado y menos de semejantes personajes y, sobre todo, que contrastes las noticias: si lo hicieras, además de todo eso que me has dicho, sabrías también que suelo comer niños chicos dos veces por semana y asesino pelirrojos cada vez que hay luna llena.
Aprovecho para saludar y mostrar una vez más mi agradecimiento a los más de 30 tertulianos y colaboradores que actualmente tiene esRadio Almería y a los otros 30 con los que contamos en Marcador Almería: cada día me pregunto qué hacéis aquí, por qué venís. Seguramente, esta estúpida polémica generada por un excelso sobador de lomo me haya dado la respuesta: se ve que no es tan fácil encontrar espacios de libertad. Éste, sin duda, es uno de ellos. Y lo seguirá siendo siempre; al menos, mientras yo esté aquí. Un abrazo, Paco. Y sigue así, que aquí hay hombros de sobra para seguir cargando insultos contra mí. En el fondo, eres muy divertido. Ah, y por cierto: Y todo esto, ¿para no afrontar la pregunta esa que tanta vergüenza te da, para no responder qué te parece que tu colega ‘Míster Chalé’ sea el único dirigente deportivo de España que prohíbe la entrada a periodistas y a medios a un recinto deportivo?




