
El Radio Blog, por Victor J. Hernandez Bru
Titulaba, después del partido del sábado ante el Lugo, la web oficial de la UD Almería, que “El Almería se queda con la duda de saber qué hubiera pasado si no es expulsado Azeez”, a lo que añadía el subtítulo “Los rojiblancos jugaron en inferioridad los últimos diez minutos, cuando más apretaban y dominaban. Cambio de imagen”.
Vaya por delante que no me gustó el colegiado y que, como ocurrió en Murcia, creo que perjudicó al Almería. De la misma manera que pienso que ese perjuicio ni fue el motivo fundamental de la derrota en Murcia ni del empate en casa ante el Lugo.
Pero todo esto son apreciaciones.
Vayamos a los datos concretos. El Almería cierra la jornada en puestos de descenso, con siete puntos de 21 posibles, lo cual es lo mismo que decir que, tras siete jornadas, se ha dejado en la gatera ya catorce puntos, el doble de los que ha conseguido. Y que la proyección de estos números nos manda directamente a Segunda División B.
Pero digo más, el equipo que empató el sábado en el Mediterráneo, el Lugo, que está en puestos de promoción, es el tercero que más goles recibe, a pesar de lo cual, el Almería no fue capaz de perforar su portería, ni en los 80 minutos en lo que jugó con once, ni en los diez que jugó con diez.
También son datos el que el Almería tuvo tre ocasiones de gol en los 97 minutos del partido, contando los que estuvo con Azeez y los que anduvo sin él; y que en la segunda parte no tiró ni una sola vez en los tres palos. Datos, digo.
Pero, volvamos a hora al ámbito de las predicciones, de las apreciaciones y de los brindis al sol: pronostico hoy, 26 de septiembre, que el Lugo no va a estar entre los seis primeros cuando finalice el campeonato, pero vamos, que eso es lo mismo que decir que nos quedamos con la duda de qué hubiera pasado si no expulsan a Azeez.
Yo, que soy gilipollas pero no tanto, como el del chiste, no aspiro a leer una crónica seria, rigurosa y mínimamente informativa en la web del club, porque seguramente la web oficial no está para eso.
Pero también me pregunto, a menudo, ¿hasta cuándo pensará el club tratar a su afición como si fueran párvulos?




