RadioBlog: Minuto 92

Alguien miente y alguien habla de más

El Radio Blog, por Victor J. Hernandez Bru

De las declaraciones de ayer de Alfonso García Gabarrón, poco tengo que añadir ni comentar. En general, son un episidio más de quien no sé si se engaña a sí mismo o piensa que todavía es capaz de engañar a los demás.

Hablar de compromiso con Soriano, de que el técnico tiene a los jugadores que él ha elegido, que se puede salir de la situación y de que es Soriano el que ha de sacar esto adelante no es más que palabrería barata de hace 30 años en la historia del fútbol, que ya no convence a nadie más que a quienes se quieren dejar convencer.

Pero sí me detendré en sus palabras de respuesta a César Vargas, acerca del veto a Radio Marca.

Respuesta que deja en evidencia varias cosas. La primera que Alfonso no sabe lo que significa veto, puesto que si confirma que los jugadores no vienen a los programas de radio marca, evidentemente está aceptando que su presencia está vetada en dichos programas; a pesar de lo cual dice que no hay veto.

Ello, el desconocimiento, con ser curioso,  no es grave. Lo grave es que, con sus manifestaciones, confirmó que hay alguien que está mintiendo en todo eso.

Dijo Alfonso que el club no ha prohibido a los jugadores venir a esta emisora, sino que son ellos lo que no quieren ir. Sin embargo, su jefe de prensa, Juanjo Moreno, nos ha dicho desde el primer día que ésa ha sido una decisión personal de Alfonso García Gabarrón. Es más, varios jugadores también nos han confirmado lo mismo.

La pista definitiva de quién miente la dio, acto seguido, el propio presidente, cuando afirmó que, lógicamente, al club ni a nadie del club le apetece que los jugadores vayan a una emisora donde se les critica continuamente.

Mentiras al margen, las palabras de Alfonso han dejado al descubierto el talante del personaje. “Si me critican, no voy y además no dejo que vayan los jugadores”, ha venido a decir, quien minutos antes decía que la decisión no ha sido suya sino de los propios futbolistas.

Que Alfonso no acepta la crítica no es algo que sorprenda, hoy por hoy, absolutamente a nadie. Pero que admita públicamente que veta a un medio de comunicación porque no le ejerce de palmero ni le embadurna de crema cada vez que el locuaz presidente se cae del caballo, es un perfecto reflejo de por qué el Almería ha pasado de ser un club próspero y prometedor a una entidad deportiva que devora entreandores a insana velocidad y se debate cada año entre los peores de cada categoría que pisa.

A Alfonso, aquello de por la boca muere el pez, le queda tan pequeño como la palabra autocrítica.

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