Noticias descatadas del Deporte Almeriense
Todas las noticias de la Unión Deportiva Almería.
El arbitraje se convierte en arma arrojadiza en la lucha por el ascenso.
Rubi, que se quejaba de los árbitros y del VAR, ahora pide que se les deje trabajar, otros técnicos que no hablaban ahora constatan errores y las redes se llenan de aficionados y de perfiles falsos tratando de hacer presión sobre el estamento arbitral.
Todos quieren estar en Primera División el próximo año y, a ser posible, con ascenso directo. Y a falta de tres jornadas, como a falta de cinco, comienzan a cundir los nervios. Y los nervios se traducen en falta de coherencia, con discursos públicos que se compadecen muy poco con los que los mismos personajes sostenían no hace mucho.
En este sentido, el arbitraje se convierte en un campo de batalla dialéctica principal. El objetivo fundamental es tratar de utilizar el campo mediático como instrumento de presión hacia el colectivo arbitral, tratar de que el discurso cale en el consciente o en el subconsciente de los colegiados a la hora de tomar una decisión.
En este sentido, el «yo no hablo de los árbitros» que muchos sostienen en momentos de menos presión, se cae como un castillo de naipes e incluso se da el proceso contrario: quienes se quejaban de las decisiones arbitrales, ahora piden todo lo contrario, que se deje en paz a los colegiados.
En este sentido, el técnico de la UD Almería, Rubi, habitualmente un adalid de la falta de coherencia en sus manifestaciones públicas, está ofreciendo un recital a la hora de desdecirse disimuladamente de lo que ha sido su discurso al respecto durante muchos años.
Rubi y los frames.
Es célebre la manifestación de Rubi a propósito de que «no es lógico que las decisiones sobre un partido de fútbol se tomen a cientos de kilómetros del estadio, en una sala con televisiones y frames», en referencia a su oposición a que sea el VAR el que esclarezca situaciones dudosas durante un encuentro.
Rubi en Santander.
A ello, entre otros ejemplos, hay que unir el registrado hace menos de un mes, cuando Rubi llegó a la sala de prensa de El Sardinero quejándose amargamente del arbitraje y afirmando que era mejor no hablar demasiado mostrando su enfado de manera patente y añadiendo que «las amarillas a los jugadores del Racing por las constantes interrupciones que no fueron mostradas»». En concreto, y en tono irónico con la acción de roja que decretó el VAR sobre Lopy, decía que «lo importante es que Canales no se haya lesionado».
Rubi manifestaba, en general sobre el arbitraje, que «hubiese ido por otro camino con once. El partido está totalmente condicionado. Es muy difícil convencer al futbolista, también con las amarillas perdonadas. El equipo tenía interiorizado que se había cometido una injusticia. Es complicado jugar contra esto. Hablar mucho de este partido me supone un desgaste para nada porque se ha desequilibrado como pasó en la ida», llegando a afirmar, preguntado sobre el arbitraje, que «ha sido una pasada».
Y Rubi en Burgos.
Desde hace dos semanas, con algunas acciones arbitrajes que han favorecido a su equipo, el discurso de Rubi ha cambiado sin ningún tipo de rubor. Ahora el técnico del Almería cree que «hay que dejar a los árbitros trabajar» y, en concreto, esta semana, preguntado por las dudas sobre si había penalti en la acción de Bonini en el área rojiblanca, el técnico respondía que «voluntariedad no hay, el balón ya marchaba y no había posibilidad de remate y en el fútbol de hoy hemos visto que algunos penaltis como éste se pitan. Yo estoy interesado en decir que me gusta que los árbitros puedan ir a la pantalla y decidir una cosa diferente, aunque me favorezca. Así es como tiene que ser».
Así pues, Rubi trataba de dar naturalidad a la intervención del VAR y cuadrarla con sus críticas anteriores al sistema VAR, e introducía elementos de juicio, a la hora de justificar que no se señalase pena máxima, que no figuran en el reglamento ni en ninguna norma que el colegiado haya que tener en cuenta, como la dirección de la pelota o la voluntariedad.
El propio Ramis, técnico del Burgos, le respondía con claridad y rotundidad, al ser preguntado por las explicaciones de Rubi: «eso no existe», en referencia a esos falsos criterios esgrimidos por Rubi. El entrenador local, además, aprovechaba para generalizar sobre una supuesta persecución a su equipo en toda la temporada. «no es interpretable. Cuando le reclaman, había dado puerta y luego cambia y da córner. Y cuanto te llaman del VAR, tú lo ves igual que lo he visto yo. Y entonces dice que no iba en dirección a portería. Y eso no existe. Ha cometido un error importante para nosotros, que nos daba la posibilidad de habernos adelantado. Hoy sí me considero perjudicado por los árbitros» y añadía que «no he visto ninguna decisión que haya favorecido al Burgos en todo el año».




