Noticias descatadas del Deporte Almeriense
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El Almería se pega un tiro en cada pie en dos minutos.
En el 78 vencía a Las Palmas, Rubi ha movido el banquillo y, en dos acciones consecutivas, Las Palmas ha marcado dos goles insólitos que ponen el ascenso directo muy cuesta arriba.
FICHA TÉCNICA.
UD ALMERÍA. Andrés Fernández; Luna, Álex Muñoz, Bonini, Ely; Horta (Baba, m. 68), Dzodic (Morcillo, m. 83); Arribas, Embarba (Melamed, m. 83, Baptistao (Puigmal. m. 68); y Miguel De la Fuente (Thalys. m. 74).
UD LAS PALMAS. Horkas; Marvin (Herzog, m. 68); Mika Mármol, Álex Suárez (Pezzolesi, m. 74), Clemente; Manu Fuster, Amatucci, Kirian, Estanis (Pejiño, m. 74); Miyashiro (Viera, m. 68) y Jesé (Bravo, m. 85).
ÁRBITRO. Bestad Servera (VAR: Pizarro Gómez). Amonestó a los locales Bonini (2, roja m. 98) y Luna y a los visitantes Estanis.
GOLES. 1-0: Embarba (m. 60). 1-1: Clemente (m. 79). 1-2: Pejiño (m. 80).
INCIDENCIAS. Partido correspondiente a la cuadragésima jornada de liga en Segunda División, disputado en el Estadio de los Juegos Mediterráneos.
CRÓNICA.
Éste es el Almería, un equipo capaz de lo mejor y de lo peor, de dominar el partido durante 78 minutos de manera sobria, seria, sensata y tremendamente concentrado y, en dos minutos, del 78 al 80, encajar dos tantos absolutamente insólitos y tirar a la basura todo el trabajo de todos esos minutos anteriores, tras los insólitos e inexplicables cambios de Rubi.
El Almería ha vuelto a demostrar que podría estar líder por potencial y por su juego durante la gran mayoría de los minutos de los partidos, pero que es su peor enemigo y que, en muchas ocasiones ya este año, en pocos minutos, en sus profundas lagunas, termina tirando por tierra el buen trabajo del grueso de los encuentros. Hoy era el día y había que estar metidos los 90 minutos y la UDA no lo ha hecho, una vez más.
Dominio infructuoso en la primera.
Los primeros compases del encuentro han mostrado diversas ocasiones para una UD Almería que ha salido a morder: Arribas primero, Álex Muñoz le pegaba al palo con el esférico luego y en el 23 era Embarba el que culminaba una contra con un disparo que iba a parar a la parte alta de la red, pero por fuera. La UDA estaba enchufada.
El Almería tenía el partido controlado y salía a la contra con mucho peligro, sobre todo por las bandas con Embarba y Arribas convertidos en puñales, aunque el gol se hacía esperar. Además, todo ello contribuía a mantener a Las Palmas muy lejos de la portería de Andrés Fernández. La fruta maduraba en el árbol, a la espera de caer.

Del dominio al suicidio.
El segundo tiempo ha empezado con ocasiones claras. En apenas 10 minutos, Estanis la ha tenido en el uno contra uno sacándola Andrés y, en la puerta contraria, Baptistao remataba solo en el segundo palo, con paradón de Horkas.
Era el preámbulo del tanto de la UD Almería, que llegaba tras una sensacional galopada de Miguel De la Fuente, para ceder al remate de Arribas y, al rechace de Horkas, inmenso, el disparo de un Embarba que volvía a mojar, camino de Primera División. Ya mandaba el Almería.
El gol le ha sentado bien a los de Rubi, puesto que Las Palmas se ha visto obligado a irse un poco arriba y ha empezado a dejar huecos atrás. En el 69, Embarba protagonizaba una contra con pase horizontal en la frontal para Miguel De la Fuente, pero Mika Mármol impedía que el cuero llegara a su destino, lo cual podría haber sido sinónimo de gol.
En ese momento, Rubi ha decidido tirar el partido, una vez más retirando a algunos de sus hombres más incisivos y dando entrada a un recién recuperado Baba y a Thalys, la broma de mal gusto de esta temporada. El resultado, los tres p untos volaban del Mediterráneo gracias a una ‘genialidad’ del entrenador.
El Almería lo tenía para finiquitar, pero en dos minutos, entre el 78 y el 80, Las Palmas le ha dado la vuelta al partido en dos acciones: primero con un golpe franco lanzado sobre el área rojiblanca y rematado por Clemente que había estado en fuera de juego en el origen de la jugada para el 1-1 y, acto seguido, nada más sacar de centro, un pase filtrado sobre el desmarque del recién entrado Pejiño, que éste aprovechaba para batir por bajo en el uno contra uno a Andrés (1-2).
Y ahí se ha acabado el partido, porque a falta de diez minutos más los nueve que ha dado el colegiado, el Almería se ha desquiciado y no ha sido capaz de hacer nada más en condiciones. Un auténtico suicidio, un tiro en cada pie en toda regla, que ha provocado que el conjunto almeriense haya podido perder el tren del ascenso directo.




