
El Radio Blog, por Victor J. Hernandez Bru
Ignoro si el documento es o no real, aunque la web deportiva que lo publicó en primicia asegura que es verdero y que les llega procedente de una fuente absolutamente fiable. Si es así, uno no acaba de entender para qué demonios el presidente de un club redacta y sella tal documento, que no sirve absolutamente para nada más que para poder extraviarse y terminar en manos de un periodista curioso; uno no termina de comprender cómo se puede formalizar un documento tan cutre e infantil, como compromiso de una hipotética y futura venta de un club nada menos que en 25 kilos del ala; no entiendo cómo se puede ser tan ineficaz como para permitir que una bomba de esas caraterísticas llegue a la prensa; y sobre todo no sé por qué se enfada en el Almería, puesto que el documento lo único que dice es lo que llevamos ya diciendo semanas en algunos medios, incluido éste: que el presidente está tan frito por vender como estaba hace un año.
Todo ello, salvo que la publicación del papelito no sea una filtración interesada, una puesta del club en el escaparate, como ya hizo Alfonso el año pasado con la increíble y rocambolesca historia de los jubiletas de Wisconsin; un intento desesperado de que alguien pique el anzuelo de una venta escandalosa e increíblemente sobrevalorada por el que quiere darle la patada a una patata caliente que ya no aguanta ni un minuto más.
Pero todavía entendería menos la reacción del club si la noticia fuera falsa, si fuera un ‘fake’, un invento, una falsificación. Si el documento hubiera sido falsificado, sello y firma incluidos, estaríamos hablando de un delito grave y no se entendería en absoluto que el club no tome cartas en el asunto, no haya denunciado a nadie, no haya, al menos, desmentido la noticia.
Pero claro, aquí nada es imposible. Uno no ha encontrado jamás un club tan hierático, tan impasible, tan momificado, tan estático pase lo que pase. Estamos ante una historia en la que se acusa al presidente de un club de querer venderlo a toda costa y de ponerle precio. Salvo que el origen de la filtración sea el propio presidente, una de dos: el documento o es falso o es verdadero. Y sea cual sea el caso, es evidente que si hubiera un mínimo atisbo de vida dentro del club, debería haber habido una reacción.
Eso, si no estuviéramos ante la Unión Deportiva Almería, un club en el que el presidente es capaz de decir que, al que no le guste su gestión, es mejor que se haga del Madrid o del Barça.




