
El Radio Blog, por Victor J. Hernandez Bru
El año pasado fue duro para un club que, acostumbrado a oler a oro y champán y convertido en el emblema y la referencia en la historia de este deporte en España, no tocó pelo en ninguna de las tres competiciones en las que estuvo inmerso.
Las tres se le fueron escapando, repartidas entre los rivales que aspiraban a romper la casi insultante hegemonía ahorradora en la anterior campaña.
Pero claro, el deporte es una carrera de fondo y quienes hicieron tanto esfuerzo para mover a Unicaja de su cetro, han corrido grave riesgo de pagarlo caro.
Ya he escuchado a algún jugador de Unicaja, en concreto a su techo, Jean Pascal, que la meta es ganarlo todo. Y no me parece para nada exagerado; lo cual no quiere decir que sea, ovbiamente, algo sencillo.
Ganarlo todo es ser perfecto, inmaculado, regular en grado sumo. Y eso, en principio, no está al alcance de nadie, a no ser que seas Unicaja, como ya quedó demostrado hace un año y poco.
Es en eso en lo único que puedo basarme para decir que huelo a triplete. Si no fuera porque Unicaja ya ha demostrado que es capaz de hacer lo imposible, el triplete no sería más que un lejano sueño.
Ah, y antes de que se me olvide: alguien debería ir pensando cómo se coge el camino para volver a Europa. Este club se merece representar a España y no podemos hacer de un problema coyuntural una costumbre.
Europa está huérfana, desde que a Unicaja no le llega el presupuesto para estar donde debe estar.




