El Radio Blog, por Victor J. Hernandez Bru
Van pasando las jornadas, y los que seguimos diciendo que no nos gusta este Almería de Ramis vamos teniendo cada día menos fuerza para sostener nuestros argumentos. A medida que la Liga se adentra en su calendario, la UDA va sumando puntos y escalando puestos en la clasificación. El equipo rojiblanco lleva camino de plantarse en Primera División y, cuando esto suceda, los cabezones que seguimos criticando los planteamientos, las ideas, los cambios y la forma de dirigir al equipo de Ramis no sé dónde vamos a meternos.
El Almería ya se ha ido a la cama dos viernes consecutivos como colíder de la clasificación, lo cual puede ser más o menos significativo, pero es un dato irrefutable. Es cierto que los rojbilancos siguen sin ganarle a nadie que presente una pinta más o menos de equipo de Segunda División, pero esta semana no ha perdido frente a otro rival que estaba en zona de promoción.
Y aunque Luis Miguel continúa sin ver absolutamente nada negativo en el juego de su equipo, lo cual nos tiene más que preocupados desde que la pelota comenzó a dar vueltas, la realidad es que los números le están dando la razón.
Seamos sinceros: ninguno de los que estamos aquí, pero sobre todo los que nos caracterizamos por un espíritu crítico más acerado, hubiéramos tenido ninguna duda de firmar, a principio de temporada, un arranque como el que está protagonizando el Almería.
Como lo de contar trolas no se me termina de dar bien, tengo que reconocer que me sigue pareciendo un disparate que Ramis ponga a Pozo en la banda, que siga teniendo el tic de cambiar de carril a Fidel, que mantenga a Motta en la grada, que no le aclare a Morcillo cómo funciona esto de las tarjetas, que nuestros delanteros centro sea un bello adorno con el que culminar el dibujo del equipo, que apegotonemos efetivos en el mediocampo desnudando las bandas y que su equipo pierda más balones que un recogepelotas en tiempo de descuento y con el marcador a favor.
Pero, ay amigo, si todo esto forma parte de la receta para que el Almería esté arriba, para que optemos a cambiar de categoría pero por lo alto, no como en las dos campañas anteriores, y para que nos ilusionemos con volver a ser de Primera, como decía El Lunático, entonces habremos de agachar la cabeza y dar la razón, que es algo poco practicado por estos lares, pero que cuando se hace, sienta bien, hacedme caso.
No hay duda de que, con todo esto, estoy cada vez más próximo a la seguridad absoluta de algo de lo que estoy bastante convencido: de que no tengo ni idea de esto que llaman fútbol. Eso sí, como buen cabezón, siempre me quedará la duda de qué pasaría si todo esto se hiciera al revés, si Ramis probara con la otra receta.



