
El Radio Blog, por Victor J. Hernandez Bru
Ha tocado fondo el Almería. Lo ha hecho en todos los sentidos: el club rojiblanco tiene un presidente ausente y sin capacidad de reacción, una dirección deportiva imbuida del ‘milonguismo’ y los mundos de Yupy del máximo dirigente, una plantilla que está respondiendo milimétricamente a todos los peligros de los que ya se avisaba en verano y un entrenador absolutamente superado, que no sabe por dónde coger lo que tiene entre manos, que no aporta absolutamente ninguna solución para superar la crisis y que se entretiene en engañarse a sí mismo, porque es al único que puede engañar, planteando escenarios idílicos y falsos e imaginarios caminos de mejora.
El Almería está encallado, está en vía muerta, en caída libre, absolutamente en la estratosfera. El equipo ha confirmado los peores augurios de esos 2 puntos de los últimos 18 posibles y ya está a un punto y dos puestos de la zona de descenso.
¿Y qué hace el club mientras tanto? Pues eso: nada de nada. El presidente ni está ni se le espera; superado ya el demagógico y absurdo discurso de la mano negra arbitral, ridiculizado por los propios acontecimientos y arbitrajes, a Alfonso García Gabarrón se le han acabado las excusas, ya no sabe qué decir, ya no hay culpables a los que cargar el mochuelo de su propia incapacidad.
El presidente ya ni tan siquiera se atreve a cargárselo a su entrenador, por más incapaz que éste se demuestra día a día para sacar el proyecto deportivo adelante. Hasta el propio Alfonso parece haberse dado cuenta de que culpar de nuevo al entrenador, su eterna excusa, ya no cuela. Y por ello mientras se esconde en su cueva en lugar de dar la cara.
Tampoco sabemos nada de Corona, desde que el director deportivo nos dijera hace casi una semana que en la derrota frente al Reus vimos los mejores 45 minutos de la temporada. Eso sí, lo dijo en la radio oficial del club. No estaría mal que el talaverano se sometiera, por ejemplo, a las preguntas de Radio Marca Almería. Quizás entonces la afición podría saber algo más de qué es lo que pasa y, sobre todo, qué es lo que va a pasar.
Todo apunta, a lunes, en el arranque de la semana, que el Almería le dará una nueva oportunidad a Ramis para exhibir su falta de control el próximo fin de semana, en un partido en el que, ante el Cádiz y en casa, el Mediterráneo puede ser una bomba de relojería.
Hasta entonces, lo habitual: nadie habla, nadie actúa, nadie hace nada y los minutos, los días y los meses siguen pasando, mientras la afición vuelve a ver cómo, en el mes de octubre, ya podemos ir previendo que la UDA ha tirado por la borda una temporada más.
Acaso, la actividad del club, si es que ello existe, esté centrada en buscar a quién se le carga ahora el mochuelo.




