
Un punto fue la renta que el Almería pudo traer de tierras oscenses. Algo que no hace tanto tiempo nadie pensaba que podría conseguir un resultado positivo del campo del líder.
Pero con los planteamientos de Lucas Alcaraz existe esta posibilidad, pues el equipo siempre estará bien colocado, y será competitivo.
Y es que el míster de la Uda fue uno de los protagonistas del partido disputado en el Estadio Alcoraz, junto al árbitro Aitor Gorostegui y el delantero italiano del Almería, Edoardo Soleri, que con su doblete y primeros dos goles con el equipo, se pudo conseguir el empate a dos.
Y es que Lucas hizo un planteamiento, con los dobles laterales y con la idea de dar casi medio campo a los locales, para sorprender en la presión y recuperación de balón, y no dar tiempo al rival a su reorganización defensiva y así poner en jaque al meta del Huesca.
Y es que esos dobles laterales, al ser defensas, a la hora de presionar, entrar y recuperar, son más contundentes que jugadores tipo Lass o Fidel. También se consigue dar más libertad a Jose Pozo, al no tener que desgastarse en ayudar en defensa en las bandas. Esto hace que el Harry Potter de la Uda pueda relacionarse mejor con Rubén Alcaraz y Edoardo Soleri.
Es verdad que el Huesca tuvo prácticamente toda la posesión de balón del encuentro. Pero eso era lo de menos para míster almeriense. Pues lo más importante era que los Oscenses no dispusieran de espacio para poder triangular la pelota entre sus atacantes, y así llegar a la portería de René con facilidad.
Lucas trabajo durante la semana con lo que tenía en mente para poder puntuar este pasado domingo en un estadio donde solo tres equipos lo hicieron con sendos empates. Y que el Almería con el empate a dos goles (es el 25 por ciento de los goles recibido por el Huesca en su estadio) se convierte en el cuarto equipo en conseguirlo.
Con lo que no contaba el míster de la Uda, era con el tipo de arbitraje que empezaba a realizar Aitor Gorostegui. Pues el colegiado de turno tuvo mucha jeta, al ignorar alguna agresión como la que sufrió Pervis, donde Chimy Ávila de un codazo le tiro la nariz abajo. Las faltas de unos y de otros no las media con el mismo rasero. Las formas y maneras de hablarle a los jugadores del Almería tampoco eran las adecuadas. Y nos limitaba mucho con las tarjetas amarillas que sacaba a jugadores que defensivamente son muy importantes en el engranaje de este equipo.
En Huesca se quejan de que su equipo terminó el encuentro con tan solo nueve jugadores, pero gracias al árbitro, pues lo justo es que Ávila debió ser expulsado por su codazo a Pervis, y ni que decir de la entrada de Luso al final… de roja tirando para sangre debió de ser.
Y menos mal que la S. D. Huesca no estuvo nervioso sobre el terreno de juego, según su entrenador, pues de haberlo estado, no quiero ni imaginarlo…
Y con la llegada del segundo gol de Soleri en el minuto 83, y la segunda expulsión de los locales en el minuto 85, y con todo el arsenal ofensivo del cuadro almeriense sobre el tapiz del Alcoraz, invitaba a pensar que se podría culminar la faena y hacer la gran gesta de la temporada. Y traerse para nuestra tierra los 3 puntos en juego.
El próximo envite de los rojiblancos es en casa y contra otro gallito, el Rayo Vallecano, un gran equipo con un potenciar de primera, y que seguro que hará sudar de lo lindo los de Lucas Alcaraz, que estará trabajando ya en hacer otro buen planteamiento sobre el terreno de juego del Estadio de los Juegos del Mediterráneo, para tratar de que los 3 puntos en juego no salgan de aquí.





