
El Radio Blog, por Victor J. Hernandez Bru
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Ayer, dediqué este Radioblog a preguntarme si no sería mejor sumar al carro a los jugadores que se han ido descolgando del grupo, a los Fidel, Nano o Juan Muñoz, otrora titulares y ahora suplentísimos e incluso descartes habituales en las convocatorias.
Esa es una solución, sin duda, para poder elegir entre jugadores de mayor nivel que los que vienen jugando de un tiempo a esta parte en la UDA: Pero no es la única, obviamente.
El pasado fin de semana, Lucas tuvo que tirar de un eje defensivo compuesto por Morcillo y Trujillo, los míticos Trujo y Morci de la época de Soriano, sin más opciones, debido a la estrechez de la plantilla, especialmente en esa posición, y a la mirada del tuerto que parece haberse posado en el plantel rojiblanco.
Esa ausencia de posibilidades de elección se va a repetir, al menos, en los próximos tres partidos; tres partidos de los nueve que al circo de este año le restan para bajar la persiana.
Y la pregunta de hoy es: ¿De verdad no vamos a fichar, de verdad nos vamos a conformar con dejar las cosas como están, pudiendo maniobrar?
Porque sí, efectivamente, el Almería puede mover ficha. Puede, por ejemplo, firmar hasta dos jugadores, debido a las bajas de larga duración de Fran y Mandi, que normativamente le permite incorporar dos refuerzos.
Cierto es que el mercado no ofrece, a estas alturas, grandes oportunidades, pero otros equipos están firmando a estas alturas, teniendo bastantes menos necesidades que el equipo almeriense.
Esa opción, cierto es, se topa de bruces con la política inversora y económica del Almería y, más concretamente, de su presidente, un Alfonso García que, de un tiempo a esta tarde, ha visto sus bolsillos invadidos por telarañas hasta límites insospechados.
Aún así, aún si asumimos que, como en verano y en invierno, la táctica va a volver a ser la de gasto cero, también hay otra opción. El Almería tiene un equipo filial; un filial que está haciendo un temporadón y en cuyas filas hay centrales que están siendo decisivos en dicha trayectoria.
Centrales que, como Sofián, si suben al primer equipo, ya no podrán jugar más con el filial, debido a su edad. Sin embargo, convendría recordar que si la UDA baja a Segunda B, el filial no tendrá ni siquiera opciones de jugar el play off.
Como puede comprobarse, opciones hay para evitar afrontar la recta final con la precariedad defensiva en la que la falta de planificación y la plaga de lesiones han abocado al equipo. Lo único que no es una opción, es permanecer sentados mientras el barco se hunde. Y si no, que se lo pregunten a los de la orquesta del Titanic.




