
El Radio Blog, por Victor J. Hernandez Bru
Es Miguel Ángel Corona un tipo comedido habitualmente, sincero pero siempre prudente. De ésos, además, que siempre tiene una sonrisa, hasta para afrontar la situación más comprometida.
Ayer vieron, los que acudieron al Estadio de los Juegos Mediterráneos, en sala de prensa, a un Corona diferente, al que no le faltaron las sonrisas y las buenas formas, como corresponde a un deportista educado y correcto, pero que se mojó a la hora de advertir que ha pasado demasiado poco tiempo para empezar con aquello de que la abuela fuma.
Llevamos cuatro jornadas de Liga, en Tenerife ya cuestionan al entrenador y ayer Juli nos contó en directo, en la Tertulia del Minuto 92, que el Alavés vendrá con cierta presión porque no les han salido las cosas demasiado bien en las dos últimas semanas.
Como diría Helenio Herrera, fútbol es fútbol; y como tal, aquí la paciencia dura lo mismo que las buenas intenciones. Y lo que ha dicho Corona no es ni más ni menos que aquí no hay ni Madrid ni Barcelona, sino equipos con más opciones de luchar por estar arriba y otros con menos. Pero que ni se va a salir nadie de la tabla ni se va a firmar la permanencia en febrero.
Pero además, mandó Corona un mensaje enigmático. Dijo que en el vestuario tienen muy claro que esto es largo y que se va a sufrir y a perder partidos; y también que hay quien ha manifestado eso mismo, fuera del equipo, pero que a las primeras de cambio ya se han llevado las manos a la cabeza.
Dicen que la paciencia es la madre de la ciencia. Por eso el fútbol no es una ciencia, porque la paciencia era verde y, al igual que la hierba de algunos estadios, se la comió un burro.
Hace bien Corona en advertirlo pronto, porque si en la cuarta jornada ya estamos así, qué no será cuando llegue el play off… si es que llega.




