
Noticias descatadas del Deporte Almeriense
El Radio Blog, por Victor J. Hernandez Bru
#RADIOBLOGMINUTO92, por Víctor J. Hernández Bru.
En la jornada de ayer, este Radioblog se titulaba ‘Es urgente que Mohamed El Assy se entere de dónde está’. En él, con la libertad y la impunidad ante el miedo que creo que me caracteriza cuando empecé en esto de contar cosas, señalaba entre otras cosas que me parece ridículo e intolerable que el Almería esté dirigido por un señor que justifica comportamientos antideportivos como el de Mohamed Adel tras el partido del pasado fin de semana, que intenta engañar a la Liga de Fútbol Profesional en algo tan meridiano como el tope salarial o que no haga ni un ápice de autocrítica ante pifias del tamaño de traspasar a cinco jugadores de un golpe y que el equipo se quede luego en los huesos y necesitado de echar mano del filial.
La reacción de El Assy fue mandarnos ayer un mensaje, con su jefe de prensa, en el que nos decía, entre otras cosas, que como no está de acuerdo con mis críticas, el Almería no puede colaborar con esta emisora de radio. Traducido al castellano que el señor El Assy aún no domina: volvemos a estar vetados.
Sinceramente, no me sorprende en absoluto. Desde que llegó, El Assy no me ha parecido un señor humilde, capaz de encajar una crítica. Y los últimos acontecimientos no han dejado de darme la razón en ese sentido. El director general de la UDA es un caso muy habitual de quien no duda ni un segundo de que él nunca tiene, la culpa de nada.
De hecho, para él, si la Liga no aprueba sus fichajes, la culpa no es suya sino de la Liga; si no se admiten sus traspasos para liberar la cantidad suficiente de masa salarial, la culpa no es suya sino de Teba; si un empleado suyo le grita y zarandea del brazo a una autoridad como es un integrante del equipo arbitral en el túnel de vestuarios, la culpa no es ni suya ni del empleado, sino de la vida; y si se coge un equipo que iba líder y se empiezan a hacer cosas raras, traspasando de golpe a cinco jugadores en la misma semana en la que se termina echando mano de dos jóvenes del filial para poder completar una convocatoria.
Pero claro, la culpa es de la prensa, o del pequeñísimo segmento de la prensa que cuenta estas cosas. Porque es mucho más cómodo, mucho más constructivo y mucho más corporativo no decir nada o, incluso, si se puede, sobar algún lomo por el camino, que algo quedará.
La prensa debe tener la culpa también de que ayer, preguntado por el hecho de que ese incidente de Mohamed Adel con el linier tras el partido haya sido reflejado en el acta, el Assy respondiera preguntando si eso es oficial y afirmando que no tenía conocimiento.
Pero como decía en mi Radioblog de ayer, a Mohamed le urge enterarse de dónde se ha metido, de cómo funciona esto, que esto no es ni Egipto ni Arabia: que aquí hay una prensa libre, con derecho a criticar y a dar su opinión de la misma manera que él tiene exactamente ese mismo derecho.
Mientras tanto, no ha hecho falta mucho tiempo para que uno de El Cairo haya terminado mostrándose muy parecido a otro de Águilas: ante la crítica de la prensa, veto… y a otra cosa. Es una pena que El Assy tampoco se haya molestado en mirarse el libro de la historia de su propio club. Ahí, quizás, también podría aprender algo.



