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El maestro Enrique de Haro está tranquilo respecto al papel de Unicaja Costa de Almería en la Copa del Rey por la actitud de un “grupo joven”.
Son ya casi tres decenas de veces las que, siempre defendiendo la misma camiseta, el histórico preparador físico ha vivido en primera persona el ‘torneo del KO’. Nunca ha ocultado, además, la importancia que otorga a aquel primer título del club verde. Sí, fue la Copa del Rey, y cuando se dispute la edición de 2021 se rondarán los 26 años desde su consecución y desde el inicio de una leyenda que se ha encargado de tejer con hilo de esfuerzo y seda de recompensa. Puede que ahí entrañe su lema característico de ‘fuerza y honor’, a lo Gladiator, y si bien nunca se ha decepcionado con ningún grupo en los sucesivos proyectos ahorradores, a los jugadores actuales les tiene una especial confianza: “En general tenemos una plantilla joven, pero a su vez lo suficientemente madura para que sienta que su evolución pasa por su mejora, y en lo físico puede seguir dando un cambio muy grande”.
Eso, trasladado a los objetivos generales, le permite ser optimista: “Hay jugadores que han competido mucho y muy bien, que han estado en situaciones de disputar títulos, pero además por su edad, por el club en el que estamos, las circunstancias que atravesamos, ahora es un momento clave; no es el típico grupo de jóvenes que no tiene nada que perder, sino jóvenes con una experiencia, que deben dar un salto de calidad en el físico, en lo técnico y de rendimiento en los momentos importantes”. Es más, “siempre digo que Unicaja históricamente ha creado grupos que unos años han ganado, otros no, pero siempre han estado en lucha por los títulos, y este año, viendo la evolución, pienso que no va a ser diferente”, añade.
Abunda al respecto: “Se está hablando mucho de la igualdad en la Superliga, y creo que esto, a un club como Unicaja Costa de Almería, en lugar de suponerle hándicap, será una motivación más, y sé que este grupo en los momentos decisivos va a estar preparado, y el juego y la competición nos pondrá a cada uno en nuestro sitio”. Si se le da a elegir, prefiere ganar la liga, pero la Copa del Rey siempre es especial, y no solo por ser el primero de 29 entorchados nacionales en las vitrinas. La analiza con pasión y cabeza: “Muchas veces la gran diferencia que se produce, aparte de entrar bien en la competición, que no es fácil, es mantener nivel alto en un periodo de tiempo muy corto, en el que la capacidad de recuperar física y mentalmente, y la frescura que pueda tener el equipo en una hipotética semifinal y una esperada final, es la que podrá dar o no la corona”.
Si echa la vista atrás, “la experiencia de todos estos años en el club nos dice eso, y por eso trabajamos para ese escenario, para que se esté preparado para jugar tres partidos a gran nivel, pero sin olvidar que el primer paso es quizá el más importante, y este año más que nunca”, advierte un Enrique de Haro que sabe la trascendencia que entraña el cuarto de final frente a Melilla Sport Capital. Está claro que todos los equipos ya se preparan, y Unicaja Costa de Almería tiene su ‘librillo’: “Por las fechas de la Copa, las características del grupo y el calendario, la verdad es que, si bien la atención está puesta en ella, la dureza de la Superliga nos hace ir pensando cada semana, tratando de amarrar puntos importantes de cara al posicionamiento para los playoffs”. También hay experiencia reciente en ello, cuando se llegó al torneo del KO desde Europa: “Más que nunca, la competición servirá como estímulo para la competición, aunque ya llevamos tratando ese objetivo a medio plazo”.
Tan es así que “coincidiendo con el último partido antes de parón navideño, ya se empezó a poner la vista en esta fase final de la Copa del Rey; estas semanas se ha aprovechado que no hubiera competición para incrementar un poco el volumen de trabajo físico, con la vista puesta en esa cita tan importante que tenemos a principios de febrero”, desvela. Si todo va según lo previsto, sin aplazamientos por COVID, el calendario se apretará con una semana más de tres partidos incluida. Resiliencia: “El calendario es un arma de doble filo; el hecho de que haya mucha competición, por un lado no te deja pensar muy a largo plazo, pero por otro esa proximidad de partidos sirve de simulacro a lo que nos vamos a encontrar en la Copa del Rey, no solo físicamente, sino técnicamente, el adaptarse a distintos rivales, situaciones de juego en poco tiempo; es un gran simulacro para lo que después será la fase final”.



