
Noticias descatadas del Deporte Almeriense
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El colegiado madrileño se ha convertido en la ‘bestia negra’ del equipo rojiblanco con su actuación la pasada temporada en Ponferrada y en la presente en Mallorca y Zaragoza.
La Unión Deportiva Almería tiene el vaso de la paciencia al borde de rebosar en muchos aspectos y uno de ellos es el arbitral con especial incidencia en Ortiz Arias, colegiado madrileño que parece haber ‘tomado la matrícula’ al conjunto rojiblanco hasta el punto de que el rechazo en el vestuario rojiblanco es generalizado después de haber tenido encontronazos con Corpas, Makaridze o Samu Costa.
El árbitro, al que algunos futbolistas de la UDA consideran con un comportamiento chulesco tanto dentro como fuera del campo, saltó a la palestra en el encuentro de la pasada temporada en El Toralín en el que los almerienses se quejaron de la dureza de la Ponferradina y las provocaciones tanto de sus jugadores como de los suplentes desde la grada. Ortiz Arias fue cómplice de esta ‘encerrona’ y tras la tangana final optó por expulsar a Jonathan Silva y Darwin Núñez.
Tampoco estuvo afortunado Ortiz Arias en el duelo disputado entre el Real Mallorca y la UD Almería en tierras baleares, donde cuajó una lamentable actuación. No señaló un claro penalti sobre Balliu, tampoco lo revisó el VAR, pero sí unas manos de Maras que sirvieron a los de Luis García Plaza para adelantarse. El Almería pidió un segundo penalti sobre Sadiq, pero tampoco fue señalado. El reparto de tarjetas también indignó a la UDA, utilizando un doble rasero y permitiendo las apreciaciones de Salva Sevilla, pero no la de los jugadores rojiblancos que intentaron hablar con él en el descanso.
Su designación para el encuentro de La Romareda hacía temer lo peor y no defraudó, en este caso con el apoyo del VAR. La anulación del gol de Robertone, el criterio a la hora de señalar las faltas y la expulsión de Corpas voivieron a mostrar a un Ortiz Arias severo con los intereses del Almería. Los futbolistas de José Gomes volvieron a quejarse de sus maneras y vocabulario, prepotente e intimidatorio.




