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Tras la renuncia del CD Villa de Fines, el histórico equipo cordobés es repescado para volver a la categoría de bronce
El Comité Nacional de Fútbol Sala (CNFS) de la Real Federación Española de Fútbol (RFEF) se dio prisa para encontrar sustituto al CD Villa de Fines dentro del Grupo 5 de la Segunda División B, en la que el único representante almeriense será el Club Deportivo El Ejido después de renunciar la entidad del Valle del Almanzora la semana pasada.
El conjunto elegido para ocupar la plaza que queda libre es el Bujalance FS Calderería Manzano, que llegó a participar en la Segunda División de la Liga Nacional de Fútbol Sala (LNFS) seis temporadas, entre 2004 y 2010, militando en la categoría de bronce un total del ocho campañas hasta su descenso en 2017.
Los bujalanceños intentaron volver a Segunda B por la vía rápida durante este curso anterior, obteniendo el subcampeonato del oriental Grupo 18 de la Tercera División que estuvo formado por equipos de Almería, Granada, Jaén, Málaga, Córdoba e incluso de Sevilla.
A punto de ascender
De esta forma, el plantel rojillo rozó clasificarse para el playoff de ascenso que no jugó al tener peor coeficiente de puntos que el CD Futuro Carmonense Brandt, subcampeón del occidental Grupo 17 en el que compitieron otros combinados cordobeses y sevillanos, más gaditanos, onubenses y también de Ceuta.
Sin subir por la vía deportiva, el histórico club del Alto Guadalquivir se convirtió en el principal candidato a ser el decimoquinto morador del Grupo 5, al que regresan administrativamente y darán solera a la competición, suponiendo la única presencia cordobesa en esta nueva edición de la Segunda División B.
El Bujalance FS ganó la Copa de Andalucía en 2006 como anfitrión, venciendo en la final al FS Nazareno (actual Real Betis Futsal) en el mítico Pabellón ‘Pepe Montalbán’, donde también jugó la final en 2009 y cayó ante el CD UMA-Antequera.




