
El Radio Blog, por Victor J. Hernandez Bru
A falta de grandes noticias en el entorno del Almería, tampoco yo me sustraigo al tema del momento. “Con sus compañeros ha estado bien; con el cuerpo técnico ‘con sí, con sa’”.
Es lo que ha dicho Del Bosque, eso es todo lo que ha dicho el seleccionador, para que se arme la mundial en la Eurocopa.
Tengo que reconocer que me da vergüenza, mucha vergüenza. El viejo aserto periodístico de no dejar nunca que la realidad estropee una buena noticia vuelve a triunfar.
Si España está eliminada de la Euro, si los equipos no mueven ficha precisamente hasta que no termine la competición en Francia, si las páginas de periódico y los programas de radio se nos hacen tremendamente largos, interminables, hay que estirar el chicle, hay que darle a lo que haya la mayor dimensión.
Escuchar en las tertulias nocturnas las indignaciones artificiales de los periodistas deportivos del corazón, ser testigo de las reiteradas y continuas faltas de rigor e infantiles exageraciones me da vergüenza, sí.
Ver como quienes no tienen otro encargo que llenar minutos generando la mayor controversia posible pasan facturas por el simple hecho que el responsable de tomar decisiones en la selección no siempre las ha tomado de acuerdo con sus criterios me da una vergüenza horrorosa.
Del Bosque, a preguntas de José Ramón De la Morena, en la SER, se limitó a describir que Casillas, del que dijo que ha estado estupendo con sus compañeros, lo cual no deja de ser un halago, no estuvo tan bien con el cuerpo técnico; ‘con sí, con sa’ dijo, concretamente.
Y todos los salteadores de caminos, los Algarrobos del periodismo y las tertulias de barra de bar se han lanzado sobre él, sin tener ni idea de lo que realmente ha pasado o no entre el seleccionador y el capitán.
No dijo Del Bosque que Casillas sea un mal compañero, que haya dinamitado la estabilidad de la selección, que haya matado y enterrado en los sótanos del hotel a varios ciudadanos locales ni que sea el responsable de la muerte de Manolete.
Siendo sincero, no me ha parecido que haya dicho absolutamente nada grave Del Bosque, pero claro, ocho años de seleccionador dan para muchas envidias, muchas enemistades y muchos desacuerdos con sus decisiones. ¿Os acordáis de Clemente, de Camacho, de Aragonés con el caso de Raúl?
Y los antidelbosquistas, agazapados tras los títulos de Del Bosque, lo estaban esperarlo para asaltarlo y aniquilarlo en cuanto pudieran.
El problema es que la excusa se les ha quedado corta, el pretexto para el asalto es ridículamente artificial.
Lo dicho: vergüenza; mucha vergüenza.




