
El Radio Blog, por Victor J. Hernandez Bru
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Vaya por delante de que eso de que el Almería reacciona a las críticas de Radio Marca Almería queda muy bien como broma, como coña marinera, pero que nadie en su sano juicio y medianamente serio puede considerarlo siquiera una opción.
Cierto es que, cuando sucedió el caso de Fran Rodríguez, observado por el jefe de los servicios médicos de la UDA ocho días después de su lesión, emprendimos una campaña dura contra esa forma de proceder y, casualmente, el Almería emitió un parte médico, que era una de nuestras demandas, aunque la realidad es que no ha vuelto a hacer público ninguno.
Y cierto es, también, que nuestro marcaje al hombre sobre el carajal médico que gobierna el club ha proseguido desde entonces, denunciando situaciones tan esperpénticas como la ausencia de partes médicos, la figura de un jefe médic o a 220 kilómetros de Almería o un nuevo caso, el de Morcillo, lesionado hace ya nueve días, sin que el club haya explicado aún qué es lo que le ocurre.
Y verdad, igualmente, en mitad de esa campaña de denuncia de lo que consideramos intolerable en un club que se llama profesional, aunque en la práctica no lo sea, el Almería anunciaba anoche que va a reestructurar sus servicios médicos, incorporando un coordinador médico (así lo han llamado), que trabajará bajo las órdenes del jefe de los servicios médicos, aunque tampoco estará siempre con el equipo sino “varios días de la semana”, como reza textualmente el comunicado de ayer.
Más allá de que el Almería, por tanto, va a repetir el error de no ya uno, sino dos médicos en su seno que no estarán en el trabajo del día a día, quien más, quien menos, al recibir anoche esta noticia, tiró de cachondeo sobre lo que el club escucha o deja de escuchar Radio Marca.
Como coña marinera está bien, es cierto; pero la evidente y palmaria realidad no es que los rectores de la UDA tomen decisiones en función de lo que se dice o no en estas ondas, sino más bien que lo que se dice en estas ondas no es tan disparatado como algunos acérrimos críticos nuestros quieren hacer ver; que lo que aquí denunciamos no es fruto del odio hacia lo rojiblanco ni del desapego de nuestro club de referencia, sino más bien consecuencia del cariño fraternal hacia lo que consideramos algo nuestro y por lo que nos preocupamos.
Vamos, que no es que ellos hagan lo que nosotros dictamos, sino que nosotros simplemente ponemos el dedo en las yagas que posteriormente cura la UD Almería, no porque seamos muy listos ni muy rápidos, sino porque es obvio que en este club se detectan y solucionan los problemas con la misma velocidad a la que actuaba, en aquellas viejas películas del Oeste, el mítico ‘caballo del malo’.




