
El Radio Blog, por Victor J. Hernandez Bru
No estéis nerviosos, porque yo no lo estoy; no estéis presocupados, porque yo no lo estoy; no estéis inquietos, yo tampoco lo estoy.
Pero la realidad es que los que están acostumbrados a comprarlo todo, porque son tan pobres que tan sólo tienen dinero, están apretando. Los suelen tirar de poder e influencia cuando no les gusta la verdad que escuchan, están intensificando su campaña de presiones. Los que debaten con el talonario porque no pueden hacerlo con la razón ni con la palabra, andan por ahí intentando comprar voluntades.
En la sala de prensa, en los despachos, en las instalaciones de los clientes de Radio Marca Almería y hasta a algunos cientos de kilómetros de aquí, quienes están seguros de que todo tiene un precio, andan por ahí ajustando clavijas.
El sábado, tras la rueda de prensa, un par de compañeros vivieron uno de los episodios más tristes contra el derecho de la información que se ha vivido en años en el periodismo deportivo almeriense: primero, la presión del cara a cara, del veterano, del poderoso, del que se cree con la sartén por el mango; después, la de la institución, “impertinentes” llamaron a sus preguntas, en una afirmación con aroma de amenza.
Por mi parte, en los últimos cinco días, hasta por tres vías diferentes he recibido presiones de quienes no creen en nada más que en el poder del dinero, por medio de amigos, de compañeros y hasta de clientes.
Pero son tan pobres de espíritu, tan ricos en ignorancia, que no saben ni siquiera quién es su presa. Piensan que nos persiguen a nosotros… e ignoran que el sujeto del derecho a la información no somos nosotros, los periodistas que tratamos de contaros cada día nuestra versión de las cosas, sino vosotros, los oyentes.
Quien tiene derecho a conocer lo que está pasando sois vosotros; quienes nos han hecho el encargo de que preguntemos en su nombre libremente en las salas de prensa son los oyentes de Radio Marca; quienes son sujetos del derecho a conocer, a ser informados, a contrastrar pluralmente las diferentes versiones de la realidad son los ciudadanos, los seguidores de la UD Almería.
Lo han intentado por todos los medios que han podido y ahora han dado un paso más. Me alegra, porque eso demuestra lo que son. Aquí los esperamos, con la misma filosofía de siempre, dispuestos a ayudar al club y al deporte almerienses, dispuestos a limpiar la era de quienes todo lo solucionan con la billetera.
Por cierto, habrá que preguntar a los otros dos dueños de la cartera qué les va pareciendo la gestion y la forma de manejar eso que en mi pueblo llamamos los dineros. Porque, según me cuentan, vienen curvas. A lo mejor nos llevamos una sorpresa.




