
El Radio Blog, por Victor J. Hernandez Bru
Viendo un par de videos en Internet, en el que se contempla a grupos de animales dándose de castañas en partidos de cantera, no he podido evitar acordarme de aquella pancarta, no por el contexto, sino por el mensaje.
He pensado en esos padres o presuntos padres, que delante de sus hijos se lían a galletas, seguramente por algo tan importante como un fuera de juego, un penalti, una protesta o una celebración de gol.
No sé qué estará pasando, si será la proliferación de móviles con cámara o la Primavera, que la sangre altera, pero llevamos unas semanas muy apañadas en este sentido, casi a vídeo de descerebrados por semana.
El fútbol, seguramente el deporte pero en especial el fútbol, tiene un grave cáncer en estos padres que no son padres, estos tarugos que forofean con sus hijos evidenciando que éstos no son lo más importante, con estos hooligans de la cantera que ponen todo de su parte en demostrar que les han regalado el libro de familia en la tómbola.
Y lo peor de todo esto es que no veo clara la solución, porque allá donde haya un cabestro de esta envergadura, no será fácil evitar que arda el monte, que prenda la chispa, que el tipejo en cuestión tenga su momento de gloria y luche denodadamente por demostrar cuántos puñetazos y patadas es capaz de dar en un minuto.
El fútbol es algo maravilloso y el deporte de cantera lo es aún mucho más. Si los padres hicieran de padres como los niños hacen de niños, seguramente sería casi perfecto. Y los que no sean capaces, los que tengan dudas de si van a saber comportarse como padres, por favor, quédense en casa. O váyanse al cine.



