
El Radio Blog, por Victor J. Hernandez Bru
Llamaron la atención muchas cosas, pero por encima de todas, el intento de explicación de la situación de Raúl Lozano, que según Corona, hará lo mismo que él, ver partidos… pero dede su casa. Ignoro si Corona también va a ver los partidos desde su casa, si Lozano se va a comprar pantuflas nuevas, si ha tapizado el sofá de su salón y si le va a pasar la documentación a Corona por fax, por correo electrónico o con señales de humo.
De lo que no tengo ninguna duda es que todo esto es la consecuencia lógica de la monumental ‘rilada’ del presidente García Gabarrón en el manejo de los cargos en esta temporada primavera-verano. Como ya he repetido en más de una ocasión, estos barros vienen de los polvos de ofrecer y garantizar el mismo cargo a dos seres humanos diferentes: primero a Corona, cuando se lo trajo de Australia; y después a Lozano, cuando echó mano de él a la desesperada, para arreglar el desaguisado de Soriano y el farolillo rojo con que se alumbraba el Estadio Mediterráneo.
Ni Lozano tiene ningún interés en trabajar a las órdenes de un director deportivo que fue jugador suyo y que considera que le hizo la cama y no le hizo partícipe de la situación hasta que la cosa no estuvo encima; ni Corona tiene en absoluto intención de convertir a Lozano en uno de sus pilares de confianza, después de haberle arrebatado el puesto que aquel creía suyo, de no haber tenido ningún protagonismo como jugador con Lozano como jefe deportivo y después de que el asturiano llegara al club para reconstruirlo tras la salida del íntimo amigo de Corona. Tan íntimo, que a la inseparable pareja hay quien la llama ya ‘Coriano’, aunque quizás quedaría mejor ‘Soriona’.
Pero si es circense la sitaución de que Corona nos quiera vender la milonga de que es muy normal imaginar a un asesor de la dirección deportiva trabajando a mil kilómetros desde casa, viendo partidos en su nuevo y flamante sofá, estrenando pantuflas y pijama y pidiendo una doble de queso con peperoni en el descanso, no lo es mucho menos la explicación de ayer para la no renovación de Ramón Azeez.
Explicó el director deportivo que el jugador nigerino ha sido inquerido por todos los estamentos del club para que renueve, pero que éste ha remitido siempre a un señor que va por el club “de vez en cuando”, palabras textuales, y que es su tío, aunque no se sabe muy bien si tal parentesco es real.
Corona está estrenando cargo, pero no haría mal en ir aprendiendo algunos códigos del fútbol, como por ejemplo el de preguntarse qué es lo que ha pasado con Ramón en la UDA para que, ahora mismo prefiera firmar en cualquier club del mundo menos en éste. Y, la verdad, tampoco es tan difícil explicárselo. ¿O a caso nadie le ha dicho a Corona que Azeez ha estado marginado del club en dos ocasiones durante los tres últimos años, precisamente por no querer renovar? La verdad, si Corona no sabe estas cosas, quizás lo mejor que podría hacer es preguntárselo a Lozano. Yo mismo le puedo facilitar el teléfono.




