
Cierto es que merecimos más pero no tan poco cierto que pudimos irnos con menos.
Después de la rueda de prensa se me vinieron varias preguntas más, y lo cierto que no las hice porque vi muy afectado por el empate, que a priori con un recién descendido además de histórico de la liga Santander, el empate no suena tan mal. ¿Este iba a ser la tónica del equipo dentro y fuera? ¿Pagamos el esfuerzo físico de Corpas y Luis Rioja? ¿Ese cansancio es el típico del comienzo de temporada o si por lo contrario le harían falta refuerzos para que no sufrieran ese desgaste?
Razones no le faltan al míster, después de que viese un primer tiempo que vimos en el juegos del mediterráneo, hizo una jugada estratégica, a las que nos tiene acostumbrados por su forma de preparar los partidos, por bandas, líneas juntas y juego directo que nos dejó bastante buen sabor de boca.
Además de que el equipo tinerfeño no conto con ninguna ocasión hasta que la UDA se quedara con uno menos, por juventud o inexperiencia por la primera tarjeta y no saber gestionar la falta que le conllevo a la segunda sabiendo que ya tenía una, pero un fallo lo tiene cualquiera, como para mí el único fallo del míster que fue alinear a Pablo Caballero, después de sus declaraciones y más aún cuando vimos su estado físico.
Al que tampoco vimos fino fue al colegiado Díaz de Mera, que a pesar de no hacer una mala primera parte, fue más protagonista en la segunda mitad de lo que a un humilde servidor le gusta de los árbitros, contando que mostro cuatro amarillas a los jugadores del Tenerife, Luis Pérez, Malbasic, Raúl Cámara y Naranjo, qué siempre fueron al límite cortando en numerosas ocasiones las contras de una UDA veraz, fue sin embargo a César de la Hoz quien acabara en los vestuarios junto al míster Fran Fernández sin saber muy bien el motivo.
Noche agridulce para los almerienses, ya que nos supo a poco el punto por merecimientos y que es un resultado positivo contra un todo C.D. Tenerife.
Para este humilde seguidor que aún no le convence la plantilla demasiado, quiero dar las gracias a Fran Fernández y al equipo por volver a ilusionarme dando lo todo con buen juego y derroche de ganas.
Carlos García Molero.





