Noticias descatadas del Deporte Almeriense
El Radio Blog, por Victor J. Hernandez Bru
VÍDEOBLOG #Minuto92: Piruletas, por Víctor J. Hernández Bru.
Sin ánimo de emplear toda la semana en analizar las ‘cositas’ de Rubi en sala de prensa, a lo de ayer, lo de las “plantillas cortas”, hoy tengo que añadir una segunda reflexión. Para dar a entender que su equipo tenía que salir muy concentrado al partido ante el Burgos, al de Vilasar de Mar se le escapó otra de las que ya se han hecho famosas: “Si salimos al campo con la piruleta, nos la pueden meter”.
¡Bingo! No sé si hubo piruleta, chupa-chups o un chicle Cheiw de los de cuando éramos pequeños, pero lo que está claro es que la UDA volvió a salir con una ‘caraja’ francamente notable y al final, efectivamente, le metieron tres.
Lo importante aquí no es esa nueva boutade de lo de la piruleta, sino que, una vez más, Rubi habla de lo que le pasa a su equipo como si fueran las aventuras de una prima suya de Cuenca de vacaciones en Sri Lanka, como si la cosa no fuera con él, como si estuviera hablando de algo que le es absolutamente ajeno.
Rubi es el entrenador de este equipo y, por tanto, supongo que él sabe que es el máximo responsable de lo que le ocurra. Digo supongo porque, aunque estoy convencido de que es así, escuchándolo uno se deja invadir por la duda de si este caballero recuerda que el entrenador de un equipo no sólo es el principal responsable de su rendimiento sino también, normalmente, al que se le van a exigir todas las responsabilidades.
Porque las explicaciones de Rubi, cuando no le van las cosas, siempre son las de alguien que parece que lo ve todo desde fuera, como si de un espectador de lujo se tratara. De hecho, en esa misma rueda de prensa, el técnico aseguró que el cuerpo técnico y el plantel habían llegado al acuerdo de no arrojar la toalla, es decir, de seguir luchando durante los diez partidos que restan de liga y en los que la UDA se juega el ascenso de categoría.
O sea que, estando a un punto de la zona de play off, siendo el equipo con mayor presupuesto de la categoría y tratándose de un recién descendido, por lo que se ve, por lo que dice Rubi, resulta que estos señores se metieron en el vestuario y alguien dijo, “Oyes, ¿qué tal si no arrojamos la toalla? ¿Qué os parece si seguimos luchando, no sea que al final ascendamos a Primera?”
Sinceramente, uno termina pensando, al escuchar las ruedas de prensa de Rubi, que más bien lo que está pidiendo a gritos es que alguien le dé un premio, no sé, quizás una piruleta.



