Rafael Moreno

De Al-Thani a Al-Fonso

Cuando vuela mi mente a esos primeros recuerdos que en ella existen del futbol, me vienen a la cabeza presidentes emblemáticos, personas que representaron a sus equipos, dejándose la piel y en muchas ocasiones su fortuna, en aquellas escuadras por las que sentían, aquel amor que para la mayoría puede resultar irracional, pero que para nosotros, los futboleros, es algo innato.

Son muchos los equipos del panorama español que se encuentran intervenidos económicamente por capital extranjero o lo han estado en algún momento, y no me refiero a extranjero como proveniente de fuera de nuestras fronteras, sino más bien en el más amplio sentido de estas palabras, refiriéndome en concreto a personas de fuera del futbol que irrumpen en el panorama del balón pie con intenciones económicas y no deportivas.

Los Pepe Guijarro, o Guillermo Blanes, son figuras que han quedado en peligro de extinción y ya por desgracia, esas personas que entendían de una manera tan especial el fútbol, han dejado de existir para dar paso a otra hornada de dirigentes que distan mucho de estos antecesores, y que principalmente son gente del mundo de la empresa que en mayor o menor medida exponen su patrimonio con la intención de obtener beneficios personales o en otro tipo de casos, el de las empresas.

Abdullah bin Nasser Al Thani ha estudiado Gestión y Administración de Empresas y Derecho en Egipto y se dedica al mundo de los negocios participando en la gestión y como accionista de numerosas empresas a través de las cuales está presente en más de treinta países y emplea alrededor de tres mil trabajadores, además de formar parte del gobierno de su país, pero sobretodo es el actual presidente del Málaga club de futbol, al que llego tras comprarle su paquete accionarial, a la familia Sanz, más concretamente a Fernando y su mujer, malaguistas confesos de toda la vida.

El señor Al Thani dirige el club, desde su residencia de Doha, y mantiene como principal instrumento de comunicación con la sociedad malagueña, el twiter, dejando en manos de su familia la dirección del club,  Sheikh Nasser, actual vicepresidente del Málaga CF y director ejecutivo, así como su excelencia Sheikha Hamian, directora del equipo femenino del Málaga CF y directora ejecutiva de la Academia, y también su excelentísimo Sheikh Nayef, miembro de la Junta Directiva y asesor especial.

Distanciado de la afición, de la ciudadanía, de la sociedad malagueña, con la promesa eterna de una ciudad deportiva que no llega, y un proyecto deportivo en el que no invierte desde la temporada 2012/2013, el paso de multitud entrenadores, siempre rozando la desgracia y generando un desconcierto en un club, que hasta su llegada ha merecido el respeto del resto de España.

Si hay que reconocer que fue durante su mandato, cuando el equipo de la mal llamada costa del sol, alcanzó sus mayores cotas deportivas, pero la desconexión ha sido tal que ha dado con el los huesos del equipo malacitano en segunda división.

Al Thani como Alfonso son dos caras de una misma moneda, igualdad de intereses, los mismos gestos, mismas sensaciones, mismos errores y aciertos.

Por favor señor García, ya hemos visto como acaba el cuento, no queremos aceptar el desenlace, aún estamos a tiempo, hay solución, quedan seis jornadas, y sabemos lo que nos jugamos.

Recuerdo perfectamente aquella primera temporada de primera división, en la que usted paseaba el nombre de Almería por todos los campos de España, y más aun sus fotos emocionadas en cada uno de esos campos, no se perdía un partido, parecía el primero de los seguidores.

Por favor señor García no sea Al Thani, no tenga que lamentar lo que aún tiene solución, luchemos por ello, porque, y se lo digo desde el amor que proceso a los colores blaquirrojos, esta no es otra de sus empresas, aquí hay sentimientos, gente que sigue a este club desde el corazón y no desde la billetera, gente que padece y sufre con los resultados, pierden el apetito o las noches en vela, señor García, por favor ya conocemos el final de esta película, pero tenemos en nuestra mano que no sea tan amargo.

Señor García, no se vea en la tesitura de tener que escribir un tweet, deseando buenos días el día después de bajar, no señor García, así no .

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