
El Radio Blog, por Victor J. Hernandez Bru
Lo de las sensaciones pueden ser subjetivas, aunque no creo que haya mucha gente que, tras el partido de ayer, no piensa que éstas son mejores desde que Fran ha cambiado el vestuario del filial por el de la primera plantilla.
Cierto es que ayer el cuadro rojiblanco paso por momentos de apuro, pero no lo es menos el que su solidez defensiva logró salvar un punto ante el séptimo clasificado y que, además, en el peor momento, una decisión del míster, la de dar un par de pasos hacia adelante en todas las líneas, nos libró de una derrota que tenía pinta de segura. Entrenador hay; cosa que no siempre se ha podido decir esta temporada.
En cuanto al resultado, está comúnmente aceptado que un empate en casa no es un buen resultado, aunque también es cierto que el de ayer fue ante un equipo que es, hoy por hoy, el mejor de cuantos no jugarían fase de ascenso si la Liga acabar aquí y, además, ese punto ha servido para redondear una media inglesa que ya ansiaríamos para el resto de la temporada, un cuatro de seis que en pocos momentos del año se ha repetido.
Fran no hace milagros, no es Harry Potter ni multiplica los panes y los peces. Fran es un entrenador la que, por carambola, se le ha dado la batuta de un equipo muerto; repito, batuta, que no varita mágica. Y que en apenas diez días de trabajo ha logrado cuatro puntos de seis y hacer que la comitiva de un entierro parezca un desfile militar.
Con Fran, el Almería puede irse a Segunda B, pero al menos ahora vemos a Tximo defender como sabe, a Ramón Azeez ser fundamental en el mediocampo y al resto de compañeros saber qué es lo que tienen que hacer y, en muchas ocasiones, hacerlo con relativo éxito.
Y ello a pesar de que el equipo da aspecto de tener el mismo fondo físico que la hermana mayor de doña Rogelia; un mal que no estoy seguro que tenga solución a estas alturas de temporada y del que nadie parce haberse dado cuenta hasta ahora, seguramente porque no había nadie en el club para darse cuenta de esos detalles.
Y todo esto, como el atento e inteligente oyente de este Radio Blog habrá comprendido, para deciros que, por mí, hoy alguien del club debería haber salido a la palestra para anunciar la continuidad del técnico hasta final de temporada, después de haberles dicho a los integrantes de la caseta que éste es su entrenador y a él deben obediencia y entrega.
Eso sí, si no ha de ser él, que sea quien sea, pero ya. En el entorno del Almería empieza a percibirse un olor a arroz pasado que no augura nada bueno. Las decisiones, a ser posible, con el enfermo en vida. Lo otro ya no es operar, sino enterrar.




