
El Radio Blog, por Victor J. Hernandez Bru
Nunca sabremos si Alfonso García ha acertado o errado conservando en el puesto a Sergi esta semana, al menos hasta el sábado. No lo sabremos porque nunca podremos averiguar qué habría pasado si lo hubiese destituido.
En cualquier caso, más allá de que Alfonso García, tras darse un baño de socialización en el verano, haya vuelto a hacerse una ‘gotica’ de agua, lo que no vamos a decir es que la papeleta que tiene que jugar el presidente es fácil. Todo lo contrario.
A Alfonso se le acusa de ser de gatillo fácil, de no tener mucha paciencia con los entrenadores y, es más, varios medios de comunicación le han recomendado en estos días lo mal que le han ido las cosas cuando ha tenido prisas en cortar cabezas. Esta vez, Alfonso ha sido paciente, como le han pedido, en la Tertulia del Minuto 92, en esta semana, tertulianos como César Gálvez, Pedro Martínez, Sandra Gálvez y hasta el mismísimo Frasquito, que ayer se estrenaba en Restaurante Juan Moreno, en nuestra primera visita a ese templo de la gastronomía almeriense.
El tiempo dirá si ha acertado con su apuesta por la paciencia o se ha equivocado esta vez. Me cuentan por varios canales que, a pesar de lo dicho ayer, la plantilla no está con Sergi, no cree en él ni comparte sus fórmulas. Ni me lo creo ni me lo dejo de creer: sencillamente no estoy dentro y en estas cosas no suelo fiarme ni de mi sombra.
Lo que sí es evidente es que ésta es una posibilidad. Si el Almería gana el sábado, habrá que descartarla, porque en ese caso habría dejado pasar tontamente una oportunidad de darle la puntilla al técnico de Las Franquesas. Pero si pierde y traslada las mismas pésimas sensaciones que ha ofrecido en las últimas semanas, esa sensación de ‘motín’ quedará reforzada, es muy posible que Sergi sea conminado a hacer las maletas y, por tanto, esta semana ‘muerta’ habrá que anotarla como oportunidad perdida de haber empezado antes la ‘revolución’.
Repito, el tiempo, ese concepto que a veces es tan caprichoso y otras tan esquivo, es el que nos descubrirá el pastel. O el pastelazo.




