
El Radio Blog, por Victor J. Hernandez Bru
Sinceramente, veo a un Almería muy diferente al de la pasada temporada. Diferente en casi todo.
Si el pasado año el Almería celebraba la llegada de un director deportivo ‘top’, que diría Mourinho, este año se ha apostado por el ‘perfil bajo’, con todos los respetos a dos profesionales como Catalina y Andrés Fernández, y por más poder para el entrenador; si el año pasado corrían que se las pelaban para la llegada de refuerzos, este año manda el ‘piano, piano’; si hace doce meses se hablaba de ascenso desde el minuto uno, ahora reina la prudencia; si se lanzó una campaña ambiciosa, ahora toda la discreción en todo; si hubo acto multitudinario en el Cervantes para presentar las camisetas, ahora basta con una foto a través de las redes sociales y el email.
Como en todo, en el término medio está la virtud; ni calvo ni con peluca y media, que dirían en mi pueblo.
Eso sí, si tengo que elegir, me quedo con la prudencia, más que nada porque si el resultado final ha de ser exitoso, más vale partir desde abajo, puesto que además de la presión que uno se ahorra, luego la alegría llega como más inesperada.
El Almería de este año tenía mucho que aprender de sus errores del anterior. Y parece que lo ha hecho, al menos en bastantes cosas. Y bien que lo celebramos.
Y también parece que lo celebra la afición, cuya reacción no deja lugar a la duda en cuanto a la aprobación de lo que se está haciendo.
Aún queda pretemporada y fichajes por llegar, pero me da a la nariz de que no veremos golpes de pecho, ni apuestas grandilocuentes, ni promesas de alto calado.
Este año parece que toca mono de trabajo, pasito a pasito, trabajo oscuro y silencioso y focos apuntando para otro lado.
Llamadme loco, pero también tengo el presentimiento de que Fernando Soriano puede tener bastante que ver en todo esto.
Insisto… sólo un presentimiento.




