
Noticias descatadas del Deporte Almeriense
La ceremonia inaugural de los Juegos Olímpicos de Paris 2024 fue espectacular pero también tuvo varios momentos polémicos y curiosos que han dado de qué hablar en todo el mundo. Francia vendió su imagen de marca al mundo entero, el contenido y la calidad del espectáculo de casi cuatro horas tuvo espacio para toda clase de luces y sombras.
Uno de los momentos más solemnes de la recta final del evento tuvo lugar en el escenario y tribuna de autoridades instalado en Trocadero, frente a la Torre Eiffel era el momento del izado de la bandera olímpica. Todo marchaba bien hasta que las primeras imágenes mostraron un importante fallo: ¡el emblema estaba colocado al revés!
La bandera olímpica está formada por cinco aros de colores sobre un fondo blanco que representan cada uno a un continente. Los anillos azul, negro, amarillo, verde y rojo se colocan en dos filas, sobrepuestos, en un orden especial. En la parte superior se colocan el azul, negro y rojo y debajo el amarillo y verde. En el acto de París, la bandera olímpica se colocó al revés, quedando la fila de dos aros arriba y debajo la de tres. Al parecer el mástil incluía ventiladores para hacerla ondear bajo la lluvia pero se apagaron para evitar que se notara mucho el fallo.
El error pudo ser fácilmente subsanado y posteriormente lució en su posición correcta. Precisamente durante todo el acto, Francia destacó el papel de su conciudadano, el barón Pierre de Coubertin impulsor de los Juegos Olímpicos de la era moderna y al que se le atribuye la idea de diseñar una enseña que reflejara el espíritu de unión de todos los pueblos de la competición. Sin duda este fallo ha servido para que muchas personas que lo desconocían aprendan al detalle el significado de la bandera olímpica.
Cuando llegó el izado de la bandera olímpica también apareció la antorcha olímpica, era el momento de que llegara el primer relevo apareciendo el legendario Zinedine Zidane para ser el primero en portar la antorcha olímpica. Tras un breve paseo con ella en la mano dándose un baño de multitudes debiéndosela entregar al segundo deportista que se encargó de transportar el fuego olímpico… es cuando tuvo lugar un instante histórico para el deporte español que se quedará grabado para siempre en nuestra memoria y que pasará a la historia como uno de los momentos cumbres y emotivo del deporte olímpico nacional. Y es que Rafa Nadal el rey de París 14 veces ganador de Roland Garros era el segundo relevista. El tenista español fue el encargado de transportar la antorcha en barco hasta las inmediaciones del Louvre muy bien acompañado en una lancha con otras tres leyendas del deporte como Serena Williams, Carl Lewis y Nadia Comaneci que hicieron un recorrido de varios minutos con el español de protagonista. De hecho, sería el encargado de dar la antorcha a la siguiente relevista, Amélie Mauresmo.
De esta forma el español Rafa Nadal tomó importancia a nivel mundial en los Juegos de Paris al convertirse en uno de los últimos relevistas de la antorcha olímpica y siendo el relevo más largo de todos los deportistas que participaron dejando una imagen icónica para la historia del deporte español que traspasará décadas y que ya forma parte de la leyenda de los Juegos Olímpicos.




