
El Radio Blog, por Victor J. Hernandez Bru
Habrá quien diga que lo digo porque me cae mal el Almería, quien afirme que es que no tengo otra cosa de la que hablar y alguno que sostenga que todo esto es una vendetta contra Alfonso García Gabarrón, por vetarnos, por ser murciano, por no hacer la Ciudad Deportiva o por haberse cortado aquella espectacular melena de hace un par de años.
Pero la verdad es que no, no me conformo. Y como no me conformo, lo tengo que decir. Está el Almería con diez puntos y en zona de promoción. Y es verdad que esos puntos son el resultado de tres victorias sobre rivales que hoy están en la zona de descenso, pero son tres victorias.
A lo que voy es que la Liga, en Segunda, sigue presentando un nivel mucho más que asequible para un equipo y para un club como la UD Almería.
Tal y como comenté hace unas semanas, Almería está dentro de las 20 ciudades más potentes de nuestro país y somos una de las provincias económicamente más potentes, gracias al turismo, la agricultura y el mármol, de nuestra vieja piel de toro.
Además somos un equipo que ha estado en Primera hace relativamente poco tiempo y tenemos una afición fiel, que si bien no ha llegado a llenar su estadio, mantiene ya tres años seguidos el entorno de los 10.000 abonados, que no está nada mal para la categoría de plata.
Desde luego que creo que el lugar de esta UDA no está en salvarse en el último partido, como ha ocurrido en las dos campañas antreriores. Pero digo más: lo justo, lo normal si no hubiéramos sufrido como cochinos en estas dos temporadas pasadas, sería estar arriba, tal y como nos vendieron el año del descenso, luchando por ascender y considerando que cualquier cosa que no fuera la promoción es un fracaso.
El Almería y Almería tienen potencial para estar arriba. Por supuesto que se vive mucho más cómodo con el mantra y la excusa de que el objetivo es la permanencia, pero no es real; ese aserto no pasa de milonga, de patraña, de paparrucha, de cuento chino.
El Almería tiene el séptimo tope salarial más alto de la categoría y reúne todos los condicionantes para luchar por el ascenso. Ahora el cuadro rojiblanco está en lugares de promoción. Y nosotros tenemos dos opciones: o salimos a celebrarlo, dejando volar nuestras melenas al viento desde la planta superior del autobús descapotable, o ser exigentes con este proyecto y estos profesionales, haciéndoles ver que mantener al menos esas posiciones no es un mérito sino una obligación.
Yo, sinceramente, como almeriense, como seguidor de la UDA, como periodista si me apuras, no me conformo. Y espero que tú tampoco.




