
Noticias descatadas del Deporte Almeriense
Por fin llegaba la previa del Almería-Sporting, la primera que hacía en la nueva categoría, me dirigí a la emisora, a Marcador, con mucha ilusión, con ganas, y esos nervios lógicos de la emoción y responsabilidad de seguir mi línea de hablar claro. Acabó el mercado, por fin, sin un solo un fichaje desde hace meses, nada de trabajo, cero planificación y el mismo equipo que nos retrató el año anterior, por lo tanto dudas, muchas dudas, las que tuve en Santander y en Tenerife, que bastante tendrá con salvarse. mi entrada al estudio fue preciosa, saludé a todos los compañeros y a Víctor a punto de gritar «marcadoooor».
Sabéis, el estudio olía como me gusta a mí, a fútbol, algo que no conocen en las oficinas del Almería. En cuanto al partido, en general, para mi gusto decepcionante, la misma defensa fallona, sin colocación, un centro del campo cansado a los diez minutos y una delantera que duró 15 minutos. Eso sí, un esplendido Luis Suárez trabajador, creativo, aunque sin resolución, pero con esfuerzo y sacrificio, todos mis respetos. En definitiva, faltan dos centrales, un buen centrocampista defensivo que corte las embestidas del rival y ayude a Édgar y sobre todo a Melero que tiene fuelle para 15 minutos. Y ya lo teníamos, el mejor en el último tercio de la Liga pasada, y lo dejamos marchar. Un hombre de la casa, trabajador, que quiere a Almería y al Almería, qué hacemos, lo largamos. Sois una vergüenza y unos ineptos deportivos, sabéis lo peor de todo, lo que realmente me quema, que luego sale el míster en rueda de prensa, un entrenador sin personalidad, sin autocrítica. El Sporting, sin ser nada, te llegó cuatro veces y pudo marcarte cuatro goles. Es el plan de tu jefe, nada le incomoda, nada crítica, aunque sabes, si yo tuviese un contrato de tres años y nueve millones de euros, a Mohamed lo besaría, pero cuidado míster, pactar con el diablo traerá consecuencias.




