
El Radio Blog, por Victor J. Hernandez Bru
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Dos días después de la misteriosa comparecencia de prensa de Miguel Ángel Corona, cuya finalidad continuamos sin conocer, sí podemos decir, en cambio, que ha servido para algo: ha servido para que, gracias a los comentarios de los seguidores de Radio Marca Almería en redes sociales, nos hayamos percatado de que las cuentas no salen.
De las pocas cosas que dijo Corona, ninguna de ellas nueva, una fue que no hay dinero, que está la cosa tiesa como la mojama. Y claro, la respuesta en la red no se ha hecho esperar: ayer, muchos manifestaron que no pueden entender cómo se presta el director general a salir a la palestra para difundir semejante mensaje.
Como antecedente, convendrá recordar que hace apenas un año, el presidente de la UDA todavía sacaba pecho dándoselas de club saneado, sin números rojos y que exhibía una solvencia y una eficiencia administrativa digna de los más punteros de Wall Street.
¿Qué ha pasado desde entonces? Pues, que se sepa, lo que ha pasado es que la UDA ha ingresado este verano tres millones de euros en traspasos y más de cinco en derechos de televisión por parte de la Liga de Fútbol Profesional. No parecen datos como para haber convertido la bonanza económica en ruina.
Sin embargo, el club ya lanzó su primera bomba económica en la Junta General, sí, aquella que convocó Alfonso García Gabarrón para luego no acudir, con la cifra de 1.5 millones de euros.
Quiere esto decir que, si unimos los casi nueve millones en ingresos sólo por los conceptos de traspasos y derechos de televisión y el déficit de 1.5, nos da el resultado de 10.5 millones de euros que no se sabe bien adónde han ido.
Y he ahí la responsabilidad de Alfonso y su equipo, la responsabilidad de explicarlo. Porque aunque al murciano le encante llenar su boca de frases que dan a entender que el Almería es una más de sus empresas y que no tiene que dar cuentas a nadie, la realidad es bien diferente: la UDA es una sociedad deportiva, que tiene accionistas que merecen explicaciones, con abonados deportivos que se gastan su dinero y a los que también hay que dar cuenta de los números y, sobre todo, que recibe dinero público a través de diversas formas y que, por tanto, está obligado ante las instituciones y la sociedad a ser transparente.
Así pues, desde este momento ponemos el crono en marcha y esperamos las explicaciones del consejo de administración y, al mismo tiempo, esperamos que las instituciones que ponen pasta en el Almería empiecen a preocuparse de qué se hace con ese dinero.
No vaya a ser que tengamos que recordar a todo un empresario hortofrutícola aquello tan manido de que… “con las cosas de comer no ser juega”.



