Rafael Moreno

El Sexto Sentido

Como la famosa película protagonizada por Bruce Willis, de incierto final, podríamos entender que muchos de los jugadores profesionales adolecen precisamente de este sexto sentido para evitar meterse en polémicas de forma gratuita.
Si quieren les hablo como directivo, y entonces les diré que es inaceptable el comportamiento de jugadores que se saltan el reglamento interno y se dedican a salir de fiesta, y que sin ningún tipo de empatía hacia los seguidores de sus equipos ni a sus compañeros se creen por encima del bien y del mal.
Sin embargo, si les hablo como simple aficionado al fútbol, son mil las historias y anécdotas que podría compartir al respecto, jugadores de todas las edades colores tamaños categorías que una y mil veces han salido o se les ha cogido en situaciones comprometidas para ellos, Romario, Guti, Maradona, Ronaldo, Best o Garrincha son conocidos por su obras de arte dentro del campo pero también por su controvertida vida personal.
Pero quiero recordarles hoy la figura de otro jugador, que mezcló futbol y noche de forma peligrosa. Corría el año 82 y la selección de El Salvador se clasificó para el mundial de España, dejando fuera a la Méjico de Hugo Sánchez, y entre todos los jugadores de aquella selección destacaba un joven jugador, Jorge González, mas conocido como mágico. En aquel mundial no ganaron ni un partido, pero su actuación le permitió un pasaporte a Europa, cuentan las crónicas que fue el PSG e que se adelantó pero no se presentó a formalizar el contrato, cosas de mágico.
Fue finalmente el Cádiz el que se hizo con sus servicios, y fue allí donde el jugador marcó una época que aún, a día de hoy, siguen recordando los aficionados cadistas.
Mágico vivió cómo y cuánto quiso. Sobre todo de noche, lo que trajo mil y un problemas a sus entrenadores, que trataron de atarlo en corto dejándolo fuera de convocatorias o multándolo cada vez que llegaba tarde a un entrenamiento. A él, sin embargo, le traía sin cuidado no presentarse a un entreno, llegar tarde a un partido o plantarse ebrio antes de un choque importante. En Cádiz, Jorge González se emborrachó y se excedió en todo lo que pudo. Pero nadie te hablará mal de él. Nadie.
Por tanto, debemos de dejar en anécdota el video de Hicham, que ha aparecido estos días en las redes, ya que no se trata de nada nuevo en este mundillo del fútbol, jugadores jóvenes con alto poder adquisitivo y que no tienen gente cerca que sepa aconsejarles. No será el último seguramente, y si es labor del club intentar cuidar a sus jugadores en estas actividades nocturnas.

Publicaciones relacionadas

Botón volver arriba