
Noticias descatadas del Deporte Almeriense
Todas las noticias de la Unión Deportiva Almería.
Jugó un cuarto de hora con uno más y tuvo ocasiones para ganar, pero también las tuvo su rival
FICHA TÉCNICA.
CD TENERIFE: Dani Hernández; Luis Pérez, Camile, Aveldaño, Carlos Ruiz; Alberto (Malbasic, m. 54), Luis Milla, Suso Santana (Juan Carlos, m. 79), Mula (Montañés, m. 64); Bryan Acosta, Víctor Casadesús.
UD ALMERÍA: René; Pervis, Motta, Joaquín, Trujillo; Suleyman (Verza, m. 82), Rubén Alcaraz; Lass (Nano, m. 49), Fidel, Hicham (Pozo, m. 60) y Caballero.
ÁRBITRO: Varón Aceitón, Amonesto a los locales Aveldaño y Acosta (2, roja en el minuto 77) y a los visitantes Trujillo y Verza.
INCIDENCIAS: Partido correspondiente a la 36ª jornada de la Liga 1, 2, 3 disputado en el Estadio Heliodoro Rodríguez López de Tenerife.
CRÓNICA.
Buen partido del Almería en Tenerife: un partido que ha podido ganar, pero que también ha podido perder; un partido en el que el Tenerife ha tenido diversas ocasiones para marcar y alguna que otra jugada polémica en el área rojiblanca, pero en el que también el Almería, que ha tenido más balón, más posesión y que ha dado una buena imagen, ha regalado ocasiones claras para haberse llevado el triunfo.
En la primera, de más a menos
La primera mitad tuvo dos partes completamente diferenciadas. En la primera media hora, el Almería estuvo muy bien plantado en el terreno de juego, atacando por las bandas, dominando el centro del campo y llegando a la zona de peligro aunque sin demasiadas ocasiones claras.
Pero en el último cuarto de hora, antes del descanso, la balanza se ha decantado claramente a favor del Tenerife, que se ha hecho con el control absoluto del cuero, aprovechando la debilidad defensiva del cuadro rojiblanco, sobre todo en la banda defendida por Pervis y la ausencia de contundencia a la hora de despejar el balón.
Un disparo de Suleyman desde la frontal y un balón de Hicham en el que optó por el disparo en lugar de ceder a Lass que estaba absolutamente solo, fueron los acercamientos más peligrosos de la UDA, mientras que un disparo de Suso Santana antes de la primera media hora y el ‘cerco’ total al terreno de juego visitante en el último cuarto de hora fue lo más destacado del Tenerife.
Ese último cuarto de hora fue de infarto para el Almería, que no era capaz de salir de la ‘cueva’, que se complicaba la vida una y otra vez en la banda y que desesperaba a René y a Trujillo, que demandaban un poco de aire ante el acoso del cuadro insular.
Con todo, lo mejor fue llegar al descanso en tablas, puesto que el encuentro se había decantado claramente para el propietario del terreno de juego.
La segunda, de ‘regalos’
Tras el descanso, el primer aviso lo dio el Tenerife en el minuto 3, con un balón suelto en la frontal, que Suso aprovechó para fusilar y obligar al ‘santo’ René a estirarse. Y el segundo fue del Almería, con una contra tres contra dos, que Rubén le pegó demasiado larga.
El Almería volvía a hacerse dueño del encuentro, dominando la pelota y llegando al área, pero cuando realmente se desequilibró el juego fue al cuarto de hora de la segunda, con la entrada de Pozo, que acumuló en torno a sí todo el juego ofensivo del equipo. Eso sí, el Almería adolecía de llegadas claras, salvo dos golpes francos mal lanzados por Fidel y Rubén.
Sin embargo, el Tenerife sí tenía llegada, con constantes ataques por la derecha sobre la inoperancia defensiva de Pervis, el más peligroso de los cuales lo echó fuera Malbasic, cuando estaba sólo ante la portería.
La ocasión más clara la tuvo Pozo, en una buena jugada elaborada con Fidel, en la que el cuero le cayó a ‘Harry Potter’ en el área, pero éste se entretuvo y terminó echándola fuera.
El choque terminó con dos regalos: el primero del Tenerife, con balón de Vïctor que estaba en franquicia para el remate y decidió cederlo a Malbasic que lo desperdició; y el segundo del Almería, en la última acción del encuentro, con jugadón de Rubén Alcaraz, que llegó a línea de fondo, pudo rematar pero prefirió ceder a Nano que, absolutamente solo, la estrelló contra el muñeco, para poner el punto final al encuentro.




