RadioBlog: Minuto 92

La plantilla y el entrenador

El Radio Blog, por Victor J. Hernandez Bru

Obviamente, no tomaré partido por ninguno de los dos bandos, porque yo no estaba dentro y me faltan millones de detalles para estar bien informado. Ahora bien, lo que sí estoy en disposición de decir es que en el vestuario del Almería ha habido una guerra, que el gran derrotado es Sergi Barjuán y que en el bando opuesto estaban buena parte de los pesos pesados del vestuario.

El jueves, en la Tertulia Minuto 92, Dubarbier nos dijo que los jugadores estaban con el entrenador. Normal. Lo contrario hubiera sido para portada del Marca. Y ayer le dije, aquí mismo a César Vargas, que es evidente que los profesionales del Almería no han salido a perder en ningún partido para que echen a su técnico. Lógico. Lo contrario hubiera sido para portada del New York Times.

Pero lo que ya no es un secreto es que primero Verza, Trujillo y Soriano y más tarde la mayoría del plantel rojiblanco le ha echado un pulso a Sergi, a sabiendas de que eran ellos quienes tenían las de ganar.

La batalla se cobró dos víctimas de ésas llamadas de gracia, de quienes se caen para arriba, como dicen en mi pueblo. Verza y Trujillo encontraron acomodo en equipos de Primera, ante la realidad de que en el vestuario rojiblanco no había sido para los dos bandos.

Con esas dos bajas sonadas y dolorosas en sus filas, el bando de los jugadores ha ganado la guerra, como no podía ser de otra manera. Sergi se equivocó y seguramente habrá aprendido la lección de que el entrenador no es el jefe del vestuario, sino el líder, que es diferente.

No es que los jugadores hayan echado al entrenador. Más bien el entrenador ha demostrado que no conoce bien cómo funciona un vestuario, que sus muchos años como futbolista no le han servido para aprender cómo enfocarlo como entrenador.

Una guerra que ya es pasado, que ya no interesa a nadie. Ahora, alguien el club debería trabajar para que esto no se repita, para que unos entiendan cómo tratar a un grupo de profesionales y los otros perciban cierta jerarquía en la estructura de la entidad.

El dato más negativo es que, entre pitos y flautas, se han ido ya siete jornadas de liga. Siete jornadas que, lamentablemente, ya no volverán.

Publicaciones relacionadas

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Botón volver arriba