
Noticias descatadas del Deporte Almeriense
Todo el fútbol de nuestra provincia.
El conjunto entrenado por Carlos Hinojo ha reaccionado bien tras una dura primera parte, pero no pudo completar la remontada ante un experimentado rival.
FICHA TÉCNICA:
Motril: Jorge, Crespo, Javi Gadea, Ramiro, Lozano (Alférez 72´), Holanda (Martín 86′), Martín, Callejas, Peña, Yalike y Jordi.
Poli Almería: Manu, Josema, Suanes (Manolo 45’), David Simón, Antonini (Madriles 69’), Pinteño (Segura 45’), Zakaría, Alonso (Kevin 45’), Sergio Ponte, José Carlos (Lay 67’) y Álvaro.
Goles: 1-0: 29’ Lozano. 2-0: 44’ Yalike. 2-1: Madriles 73’. 3-1: Martín 94’.
Árbitro: Jorge Ordoñez Martín (Sevilla). Por parte local vio la roja Yalike, por parte visitante vieron la cartulina amarilla Luis Suanes, Antonini, David Simón, Zakaría.
CRÓNICA:
El Poli Almería no ha podido sumar en el Escribano Castilla en la que era su penúltima bala para seguir soñando con la ansiada permanencia. El conjunto rojiblanco se ha visto superado por un Motril que pese a estar en esta fase por la salvación conserva buena parte de la plantilla con la que jugó el pasado año la fase de ascenso a la Segunda División B.
El comienzo tuvo un claro color local en los primeros minutos con acercamientos a la portería de Manu que evitó que los de la Costa Tropical se adelantasen pronto. Cuando parecía que los de Carlos Hinojo comenzaban a quitarse esa presión y estirarse hacia el área motrileña, llegó el mazazo en forma de tanto del jugador con más calidad de los locales, Lozano.
No acabó de encajar el golpe el Poli Almería que no encontraba la chispa necesaria en ataque para hacer daño a un conjunto con futbolistas muy experimentados en la categoría. Cuando el 1-0 parecía inamovibles antes de pasar por los vestuarios, Yalike hizo el segundo y sepultó buena parte de las opciones de un cuadro rojiblanco muy tocado.
Tocaba la heroica y lo intentó Hinojo introduciendo cambios que dieron profundidad y verticalidad en el segundo tiempo. Madriles puso la esperanza recortando diferencias con tiempo aún para soñar, pero los motrileños se armaron bien atrás y en el descuento pusieron la puntilla.




