
El Radio Blog, por Victor J. Hernandez Bru
Con todos los respetos y poniendo por delante que ellos saben de fútbol y yo no, he de decir que hoy estoy convencido de que los entrenadores que Quique González ha tenido esta temporada en el Almería han sido más enemigos que entrenadores.
Por alguna razón que no comprendo, todos ellos, con menos culpa para Sergi puesto que él sí lo utilizó en su puesto, se han empeñado en hacerle jugar en una posición en la que ni sabe hacerlo, ni reúne las condiciones adecuadas, ni ha dado ningún resultado.
A alguien seguramente le parecerá que un extremo puede y debe saber adaptarse a jugar de delantero centro, aunque habrá entonces que decirle, si es albañil, si sabe además hacer de yesaire; o si es pescadero, si sería capaz de actuar como pescador; o si es piloto de vuelo, si podría en un momento dado convertirse en paracaidista.
Llevamos toda la temporada diciendo que Quique comenzó la campaña siendo el mejor jugador del equipo, jugando en su sitio, en la banda, sin que nadie nos haya hecho ni puñetero caso. Y el domingo, de nuevo, Soriano, que es sin duda el entrenador que mejor lo conoce de cuantos han tenido esta campaña, volvió a morder de la misma manzana que sus antecesores, volvió a caer en el mismo error que ellos.
Sin embargo, Soriano rectificó, justo a tiempo de que Quique, que ha llegado esta almorrana como se han de llevar siempre, con resignación y en silencio, le demostrase con hechos que su lugar está pegado a la línea de cal y no en las inmediaciones del punto de penalti.
Tan sólo espero que Soriano lo haya visto claro, que si no encuentra un delantero que le convenza, ponga a un portero ahí arriba, pero no sacrifique al mejor hombre de la plantilla, o a uno de lo smejores, haciéndole vestir un traje que ni le pega ni le permite moverse.
Ya de lo que alguien me explique cómo es posible que ninguno de los técnicos se haya dado cuenta de esto ni haya escuchado a los muchos que lo venían diciendo… eso ya lo dejo por imposible.




