Noticias descatadas del Deporte Almeriense
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El Radio Blog, por Victor J. Hernandez Bru
VÍDEOBLOG #Minuto92: Violencia en el deporte, orden público y un subdelegado que se ha convertido en un problema de seguridad, por Víctor J. Hernández Bru.
El pasado lunes, el subdelegado del gobierno social-comunista en Almería, José María Martín, el máximo responsable de las fuerzas de seguridad en esta provincia y por tanto del orden público, se ausentaba de su puesto de trabajo en dicha institución oficial para, una vez más, ofrecer una rueda de prensa como secretario general del PSOE almeriense, en concreto en la puerta de la Bola Azul y mintiendo sobre la sanidad, tal y como demostramos ayer en www.esradioalmeria.com.
Ese día, el señor Martín no trabajó como subdelegado del gobierno y, entre otras cosas, no planificó que, por la noche, iba a haber un partido de altísimo riesgo en el Campo Municipal de Fútbol de La Mojonera, donde se lleva ya mucho tiempo sufriendo la presencia de un grupo de inmigrantes magrebíes que tienen aterrorizada a la población y a los equipos visitantes cada vez que hay un partido.
El martes, pude entrevistar en #LaTribudeBru, a los presidentes de los dos clubes que en la noche anterior habían disputado tal encuentro, el del equipo visitante, Las Norias, Rafael Sánchez; y el del cuadro local, La Mojonera-El Viso, Iván Orellana. Y ambos coincidieron con exactitud en el mismo relato de unos hechos escalofriantes.
Esa noche, el lunes, repito, el mismo día en que el subdelegado había abandonado su puesto para dar una rueda de prensa como secretario general de su partido, el Partido Sanchista Trolero y anti-Español, el Partido de Chapote, tras la disputa con normalidad de dicho partido, un grupo de inmigrantes magrebíes se había dirigido al aparcamiento para sacar de su vehículo a un padre y su hijo, que había disputado el encuentro, para darles una paliza brutal, robarles el móvil y las llaves del coche y dejarlos gravemente heridos, mientras amenazaban a otras personas presentes.
Por cierto, he dicho inmigrantes, sí: inmigrantes magrebíes. Porque a la hora de perseguir el delito, todos los datos son interesantes, por encima del maldito lenguaje políticamente correcto que la caradura de la izquierda nos ha colado con la colaboración acomplejada de la derecha. Inmigrantes magrebíes, consecuencia de la suicida política migratoria del gobierno social comunista, que deja las puertas abiertas para que entre en nuestro país cualquiera sin saber ni quién es ni a qué viene.
El padre agredido fue trasladado al Hospital del Poniente y de allí, al día siguiente al de Torrecárdenas para ser operado de urgencia. El presidente del club local me contó que ello se había convertido en el pan nuestro de cada día y que él mismo, cuando alguna vez había intentado mediar para hacer entrar en razón a esa gentuza delincuencial y asalvajada, había recibido todo tipo de golpes. Además, Rafael Sánchez nos contó que el Ayuntamiento de La Mojonera también había intentado por todos los medios controlar la situación, sin haber podido conseguirlo.
Este próximo fin de semana, los mojoneros volverán a tener la desgracia de tener que acudir con sus padres y sus hijos a un recito que el subdelegado del Gobierno abandona a su suerte, sin proveerlo de las medidas de seguridad que está obligado a brindar para proteger a la ciudadanía, a pesar de conocer perfectamente la situación. Esta situación se une a la flagrante y vergonzosa dejadez del subdelegado para con la llegada continua y masiva de narcolanchas y barcazas cargadas de inmigrantes ilegales a nuestras costas y ante la proliferación de grupos de delincuentes dedicados al robo, tráfico de drogas y de armas.
Es evidente que el actual subdelegado del Gobierno ‘a tiempo parcial’, con su dejadez e ineficacia, se ha convertido en un problema para nuestra seguridad y para el orden público en nuestra provincia. Señor subdelegado, dimita usted de manera urgente, márchese adonde no haga tanto daño como está haciendo y, por favor, deje paso a alguien que tenga alguna capacidad y preparación para afrontar estos gravísimos problemas que están ya muy cerca de costar vidas humanas.



