
El Radio Blog, por Victor J. Hernandez Bru
Pues nada, casi sin darnos cuenta ya está aquí la primera jornada de 2017 y, lo mires por donde lo mires, el partido de mañana no es que sea una papeleta para Soriano, es un papeletón.
Llega 2017 para poner a prueba la fiabilidad del Almería en casa, con la presión de que fuera de casa tiene la misma rentabilidad que los bonos del Estado de Chiquitistán. Y para colmo, el que pone a prueba esa solvencia casera es ni más ni menos que el Getafe de Pepe Bordalás, un técnico que desde que lo cogió lo ha llevado desde los puestos de descenso hasta el umbral del ascenso directo.
Por cierto, maldades al margen o no al margen, hay que recordar que Bordalás ascendió el pasado año a un equipo que no contaba nada más que para mantenerse como el Alavés y este verano quedó libre. Ahí lo dejo.
Pero hay más papeletas para Soriano. Porque más allá de lo deportivo, la principal papeleta es la que se dejó a medio rellenar cuando 2016 tocó a su fin.
Recordemos que en el último once de Soriano, Tximo Navarro se cayo porque el Diario Sport publicó que se iba al Español y Puertas no sólo porque no había renovado, y sigue sin renovar, sino porque además el culpable de ello según el propio técnico.
Ahora, la gran duda que tenemos todos, la incógnita que nos hará estar pendientes del once hasta que mañana ronden eso de las tres de la tarde.
¿Se atreverá Soriano a volver a castigarlos a ambos ante su afición? ¿Será lo suficientemente valiente como para enfrentarse a una grada que quiere a Tximo y sobre todo a Puertas en el once? ¿Se expondrá el maño a una pitada contra él? ¿O cambiará de opinión sospechosamente y devolverá al once a quien, según él, es el culpable de no renovar, a quien convirtió en suplente justo dos días después de haber proclamado públicamente esa culpabilidad?
Lo dicho: tiene tarea Soriano esta noche. Sinceramente, a mí no me gustaría ser su almohada.




