El Radio Blog, por Victor J. Hernandez Bru
Además de las quejas infantiles y de pataleta de Alfonso García, del juego plano y
desorientado de los de Ramis y de los intentos de desviar la atención del 1 de 9 que
lleva el Almeria, el domingo psaron más cosas en el Mediterráneo.
Pasó, por ejemplo, que Ramis le dio 20 minutos a Motta, en los cuales, curiosamente,
se vio al mejor Almería del partido; casualidad seguramente. Y pasó que, tras el
partido, Marco Motta, que si por algo se ha caracterizado es por no tener pelos en la
lengua y hablar bastante claro, se dirigió a los medios de comunicación y nos dejó
varias perlas.
Para empezar nos dijo que él no ha tenido ningún problema con nadie, algo que yo
personalmente no me creo mucho; luego nos contó que él lo que quiere es jugar y que
trabaja todos los días muy duro para hacerlo; y, como era de esperar, también nos
confirmó que, si su situación sigue igual, en diciembre buscará una manera de
encontrar un lugar donde sí tenga minutos.
Es lo que hay. Pero vayamos por partes.
Sobre lo de que no ha tenido ningún problema con nadie, comprenderá el amigo
Motta que, al margen de lo relativo de la afirmación y de que para algunos ‘tener un
problema’ puede tener un significado y para otros otro, la realidad es que él ha sido
indiscutible con Ramis desde que éste llegó, el pasado año y en el arranque de éste, y
de repete pasó a no ir convocado y a estar un mes sin jugar.
Querer que nos creamos que no ha pasado nada que haya provocado esto, máxime
habiendo visto jugar a Fran, es compartir con Ramis la idea de que estamos todos en la
higuera y no terminamos de ver dónde están los higos.
Sobre su movida, se manejan dos opciones: o que haya tenido una bronca importante
con Ramis, cosa que no extraña dado el fuerte caráter del italiano, o que el presidente
haya extendido sus largos tentáculos para hacer castigar a Motta, por haberse negado
a renovar en las condiciones que le ofrecieron este verano.
Y sobre su salida, no cabe duda de que es algo que todos pronosticábamos, un secreto
a voces, algo que se veía venir cuando en verano nos llegaron noticias sobre sus
desavenencias con respecto al futuro con el club.
Eso sí, si Motta se marcha en diciembre, a Inglaterra, a Italia o a Madagascar, es de
suponer que en este club tan serio y tan profesional, que tan claro habla y que se
caracteriza por su prolijidad en la explicación de todo lo que sucede en su seno,
alguien asumirá la responsabilidad de perder a un futbolista de esta categoría y
explicará cuáles son los motivos.
Es más que probable que, una vez que ello suceda, la bella Blancanieves se despierte
tras un ardiente y apasionado beso del Príncipe.




