
Noticias descatadas del Deporte Almeriense
Baloncesto, balonmano, fútbol sala y voleibol almeriense.
El nuevo técnico de Unicaja confía en personas que cuentan con una amplia experiencia en el club y que serán su mejor apoyo de cara a competir a un gran nivel.
El cuerpo técnico ahorrador ha realizado en las pasadas horas los últimos ajustes en su coordinación de cara a la inminente temporada, puesto que en escasas horas estarán ya en Almería los integrantes del proyecto 2023/2024 para iniciar el trabajo. Tras dos stages de verano que han cumplido con creces los objetivos marcados de adelantar la ‘toma de datos’ inicial y el estado de forma óptimo, además de ‘hacer grupo’ y asimilar el sistema de trabajo, Charly Carreño tiene divididas las funciones en un grupo profesional de cuatro integrantes en los que deposita toda su confianza. Se trata de Pablo Ruiz y de Enrique de Haro en la parcela técnica y física, y de José García y Jorge Soriano en la médica.
Carreño ha comenzado por estos últimos, recordando que el doctor García «lleva mucho tiempo en el club y es una persona de total confianza para todos, que, evidentemente, se va a encargar del estado de salud de los jugadores y es una suerte contar con él, que está muy bien relacionado en la medicina, lo que da facilidad de movimiento». Ha deseado «que trabaje lo menos posible, aunque durante una temporada deportiva de todo equipo de alto nivel siempre es muy necesario tener una persona como él». Respecto a Soriano, fisioterapeuta, «ya lleva un tiempo en el club, es trabajador, con muy buena energía, y se agradece eso dentro de un grupo». Ha añadido que «todo lo que escucho de él son cosas muy buenas, muy interesantes», de modo textual.
Ha continuado con Enrique de Haro, esta temporada con funciones «de ayuda y dando la asistencia necesaria en varias cosas del cuerpo técnico». Un ejemplo de ello es «el control del WIMO, el dispositivo de alta tecnología que proporcionará una batería muy amplia de datos a los que Quique ‘dará forma’ para tener informes de los jugadores, del número de saltos, intensidades, aceleraciones… programa bastante complicado a nivel tecnológico y que da unos datos muy interesantes». Además, «también estará encargado del control de la fatiga y del estado físico de los jugadores mediante aplicaciones: dos o tres veces a la semana los chicos irán rellenando cuestiones de cómo se encuentran a nivel físico y no emocional, pero sí sobre el sueño, el tipo de dolor o de fatiga que tienen».




