
Hoy quiero hablar de un tema, quizás algo tabú, como es el de los árbitros, más concretamente de los árbitros de futbol.
A lo largo de todos estos años he tenido la oportunidad de conocer muchos árbitros, algunos muy buenos, otros aceptable, y otros no tan regular en sus maneras de arbitrar.
Vaya por delante decir, que he tenido jugadores que posteriormente han sido árbitros (Fuentes, Sevilla, Rafa –que me ayudó posteriormente en el Comarca de Nijar Juvenil, haciendo un gran trabajo, y que hoy desgraciadamente no está con nosotros-, etc.), algún arbitro que realizó y sacó su carnet de entrenador como Arqueros Sánchez, y que lo hizo, básicamente para conocer mejor a los entrenadores, y que tras ello reconoció que su opinión hacia mi gremio cambiaba para mejor. También he tenido ex-árbitros de delegados de mis equipos (entre ellos Caravaca, uno de los mejores delegados he tenido, sino el mejor, y mira que he tenido muy buenos delegados). En los cursos de entrenadores he tenido la satisfacción de tener de profesores a dos de los mejores árbitros de su momento, como fue en su día Andújar Oliver, y actualmente Fernández Borbalán.
En estas décadas dedicadas al futbol también he tenido la oportunidad de conocer y tratar con muchos árbitros, y no solo de aquí de Almería, también de fuera de nuestras fronteras.
Conocer árbitros desde niños hasta ya de sénior, y ver toda su evolución. Algunos llegando a ser grandes árbitros, y otros también se quedaron en el camino, me viene a la memoria uno, que tenia madera para haber sido un árbitro de primera, como es Vicente Fernández (hijo de árbitro, y primo de Fdez. Borbalan), y que no llegó a cotas más altas, no por no tener capacidad para ello, sino por otros menesteres.
Pero después de hacer un repaso de algunos árbitros que he ido conociendo durante mis años de futbol, quiero hoy poner un punto sobre la i, y hablar de algo que apenas se toca. La AUTORIDAD del árbitro.
La autoridad del árbitro es incuestionable, si él quiere, te ¨quita¨ hasta de respirar en el campo, banquillo… Autoridad que a veces es excedida a mi modo de ver (reconozco que cada vez están mejor formados, aunque aún queda temas sin resolver, por ejemplo, yo soy de los que piensan que el árbitro en el futbol profesional, también tiene que serlo, y dedicarse al futbol nada mas), y aplicando o dándole
interpretación al reglamento según él. Que muchas de las veces, no son las acertadas, o lo que es peor, las justas.
Vivimos en una época muy confusa, y no me refiero al futbol o deporte en general, si no la vida social, a temas más importantes,
para nuestra vida del día a día, pero me sigue sorprendiendo, que vemos a diario a personas juzgadas, o simplemente preguntadas por un magistrado o juez, y que se les permita responderles de una forma pienso que inadecuada. Aquí vemos a diario como te puedes quejar de todo, y de todos, ya sean personas con un puesto relevante o muy importante, ya sea el Rey, el Presidente del Gobierno… Vemos en tv, o escuchamos en la radio, o leemos en la prensa como los puedes poner a parir, y oye!! ¨no¨ pasa nada, pero cuidado, como te quejes de un
árbitro de futbol… cuidado, terreno pantanoso.
Y claro que sale en los medios informativos, que si fallan, que si se equivocan, etc (vamos, con la Iglesia hemos topado, faltaría más), y doy por sentado que son también personas, y que tienen el derecho a equivocarse.
Pero de lo que me quejo o pongo el foco de atención, es que no conozco un cargo con tanta autoridad, e insisto, donde si el arbitro de turno quiere no te deja ni respirar, imaginaros, una protesta, una queja, un simple comentario… nada. En cualquier otra modalidad, profesión, etc. puedes hablar, aquí en el futbol como que no.
Antes me refería a grandes personas que me he encontrado por este mundo a lo largo de los años, pero también me he encontrado algunos que carecen de madera para este mundillo, que interpretan el reglamento según quieren ellos, y que se pueden cargar el trabajo de toda una semana. Que pueden errar, claro que sí, ahora que si lo hacen ya porque se creen alguno, que son el centro de atención, ahí ya…





