
El Radio Blog, por Victor J. Hernandez Bru
El Estadio de los Juegos Mediterráneos acoge, esta noche, una nueva ronda copera para el Almería. Enfrente, el Nástic, un recién ascendido, que llega como el gato que acecha al ratón: sin hacer ruido, sabiendo que prácticamente nadie está reparando en su presencia y que en Almería estamos, como quien dice, a otra cosa. O a otras cosas.
El Almería piensa más, como es lógico, en el encuentro de la Liga, cuyo tren pasó hace ya rato sin que el equipo rojiblanco se haya movido de la cafetería de la estación. Y piensa, cómo no, en saber cómo Alfonso García resuelve lo que empezó siendo un acertijo y se ha convertido en un rompecabezas, lo que iba para Operación Triunfo y ha terminado en Gran Hermano: su lío particular con el banquillo.
Decía ayer Alberto Benito, director deportivo del Almería, que este club no tiene un ‘perfil de entrenador’, lo cual explica las diferentes tipologías de técnico que ha tocado el presidente en estos días. Quizás por ello, Manolo Serrano, tertuliano de Radio Marca Almería, afirmaba ayer que Alfonso tiene ahora mismo un gran cacao en su cabeza, con esto del técnico.
Un poco cansados de las cábalas, de los dimes y diretes, de los rumores y los globos sondas, ayer en la Tertulia del Minuto 92 saltó a la palestra un nombre que no parece entrar de momento en los cálculos de los responsables del club, pero que gustó a casi todos los que estaban alrededor de la mesa: Fernando Soriano.
El maño es un futbolista en el ocaso de su carrera, eso es algo que a nadie se le escapa, con notables valores para blandir dentro de un vestuario y, sin duda, el mayor conocimiento de esta plantilla y de lo que pasa en esa caseta que pueda tener ningún otro técnico, incluyendo los que ya han pasado por ella.
Soriano conoce el proyecto, conoce el club como el que más, es compañero de todos los miembros de la plantilla y sabe de qué pie cojea cada uno y el grupo en general. Su nombre lo lanzó alguien que también lo conoce, porque ha sido compañero suyo en el Curso Nacional de Entrenadores en su último nivel, Manolo Soler, contertulio del Minuto 92 y con el que Soriano se ha sacado el máximo diploma de entrenador que se puede tener en este país, precisamente el pasado año.
Desde este verano, Soriano, como el propio Manolo Soler, puede entrenar en cualquier categoría de nuestro fútbol. Y él es el candidato idóneo de éste y de algún otro tertuliano de Radio Marca Almería.
Me costaría mucho creer que en los despachos de Águilas y en los del Estadio Mediterráneo no se haya puesto sobre la mesa esta posibilidad, motivo por el cual supongo que no será la escogida, puesto que para ese viaje no hubieran hecho falta alforjas lo suficientemente espaciosas como para resistir diez días de viaje que lleva ya el Almería sin entrenador definitivo.
Tampoco se valoraba la opción de dejar en el banquillo sine díe a Miguel Rivera, por aquello de no vestir a un santo desvistiendo a otro. Pero la realidad es que ahí sigue, a la espera de que finalice el casting. Un casting que está empezando a dejar pequeño al de Exodus o al de Juego de Tronos. Al fin y al cabo, Almería sigue siendo… tierra de cine.




