RadioBlog: Minuto 92

Los tiempos del TAS

El Radio Blog, por Victor J. Hernandez Bru

En los últimos días, semanas, muchos han sido los que han fijado la fecha de ayer, 20 de mayo, como el día en el que el Almería conocería si finalmente el TAS le restaba o no los puntos en la clasificación.

Ya hemos dicho muchas veces que no tenía pinta de ser así. Y efectivamente, sobre todo después de los últimos resultados del Almería, la gente del TAS tendría que haber sido todavía más incompetentes de lo que parece para haber cometido el fallo de fallar, o dicho más claramente, para incurrir en el error de dictaminar.

La verdad es que el Almería tiene buena parte de culpa en todo esto: sus pésimos resultados le han colocado en disposición de hacer que el TAS prefiera guardarse prudentemente su opinión hasta la semana que viene, o sea, hasta que haya concluido el campeonato.

La razón es sencilla: si el Almería confirma el sábado su descenso, algo que va a ocurrir salvo sorpresa, el TAS tendrá ya las manos libres para dictaminar la próxima semana lo que le dé la gana, puesto que ya no va a perjudicar ni beneficiar a nadie; su resolución se habrá convertido en papel mojado, en algo absolutamente intrascendente. Seguramente, en el TAS habrán pensado que en suficientes jardines se han metido ya este año con el club almeriense.

Sin embargo, esa postura, no demasiado valiente, por otra parte, encierra una posibilidad de terrible injusticia: que podamos pensar, no sin razones para hacerlo, que el TAS va a decidir una cosa u otra en función de si el Almería ha logrado la salvación o no el sábado. Y eso convertiría su decisión en absolutamente injusta, en absolutamente contra derecho.

De lo que ya no cabe duda es que, como quiera que una resolución judicial es injusta si no llega a tiempo de resolver una situación, el Almería ha sido objeto de una terrible injusticia esta temporada; una injusticia que ya nada ni nadie va a remediar.

El hecho de verse obligado a jugar tres meses sin saber los puntos que tenía y sin saber si le restaban tres por el mero hecho de haber pagado tarde unos intereses de 4.500 euros ha supuesto una presión tremenda para todos.

LO que menos me gusta de todo esto es que el maltratado, el damnificado aquí, el Almería, bajará a Segunda, posiblemente con o sin los tres puntos; mientras que los prebostes de la FIFA y del TAS, esos dirigentes que un antiguo maestro de periodistas llamaba comedores y bebedores, en una definición no demasiado alejada de la realidad, seguirán en sus poltronas, en sus sillones de terciopelo, dándose semanas y meses para resolver sus casos pendientes, entre mariscada, parrillada, cacería por los bosques centroeuropeos y visitas a la Costa Azul. Es la vida.

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