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BLOG RAFA MORENO: Lo que el viento se llevó

Noticias descatadas del Deporte Almeriense

Blog, por Rafa Moreno. 

Lo que el viento se llevo, no te lo volverá a traer nadie, y por eso lo pasado nunca volverá, hoy miro por la venta a través del cristal, y veo como los rayos del sol atraviesan el enorme ventanal, y al fondo el azul del mar con sus pequeñas salpicaduras de espuma, espuma blanca, escucho música de Gardel , que me lleva a años atrás, será la edad amigo mío, será seguro, y es que recuerdo como siendo niño los ídolos se veían de otra forma, de otro color, en otro espacio, el espacio infinito de la imaginación de un niño, donde veías a los grandes del deporte y pensabas en ser como ellos, querido amigo , aquel Perico Delgado que nos mantenía despiertos las sobremesas de aquellos veranos de color sepia, años tan y tan felices… esa España baloncestística que despertó a un país entero, y que en mi dejo tanta huella que no he dejado nunca de lado, la cesta y el balón naranja.

La melena rubia de aquel jugador alemán o ese barrilete cósmico argentino, que años después tendría su propia religión y que tanto degrado la propia sociedad. Aquel buitre blanco que un día aireo su “pajarito”, y que hoy tanto habla sin nada que decir, aquel me lo merezco de Michel o un tal Spasic que fue elegido mr. feo de la liga.

Carlos del Oviedo, Tendillo, Santillana, Ramón María Calderé, Chendo, Camacho o el del penalti de Bélgica, Eloy Olalla, el manito Hugo Sánchez, Lacatus y Radochoiu, Fernando Hierro jugando en Valladolid, y un tal Pizo Gómez que de Osasuna viajo a Atleti, de Madrid, Juanma López, Tomas Reñones, ídolos colchoneros, Kiko y su arco, Mágico y su magia, la tacita, de plata, como se salvaban, cuando se jugaba promoción, que años aquellos con el malogrado Irigoyen, Platini, Lineker, Pasarela, Socrates o Falcao, el brasileño.

Recuerdo perfectamente las pegatinas que venían con los bollicaos, de caricaturas de jugadores, de primera división, los cromos de Panini que cambiabas en el recreo, y de ese mundial 86 donde me quedó pendiente el escudo de Hungría, y nunca conseguí y que después de meses coleccionando te cambiaban por un balón, un balón reglamentario decían, de esos balones que llevabas al zapatero, para coserlos una y otra vez y duraban tiempo, a no ser que fuera el Mykasa, eso sí que era irrompible, y duro, duro hasta decir basta, con ese no cualquiera remataba de cabeza. Y qué decir de las botas Marco, que se las den a Messi que parece que las que tiene no le van tan bien, recuerdo años con las mismas que ya no te estaban, no pasa nada retuerce los dedos que tiene que entrar, que botas aquellas, muchas veces pienso de que material estarían hechas, esas eran para toda la vida.

Recuerdo la emoción de los partidos del sábado, que daban en canal sur, Manuel Ladrón de Guevara, no veías mas, y el día que tocaba un bodrio también te lo tragabas, la emoción de las horas anteriores a los Madrid Barcelona, cuando se llamaba derbi y no clásico como lo denominan ahora.

Hoy ,ya no se siente todo eso, el consumismo y las bonanzas acaban con las ilusiones de aquel, que no tiene mucho, mucho material, pero infinita imaginación, que volaba a diario y no aburrirse nunca.

Al menos aquellas grandes gestas quedan en la memoria de los que vivimos aquellos maravillosos años.

 

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