RadioBlog: Minuto 92

La venta y la ciudad deportiva

El Radio Blog, por Victor J. Hernandez Bru

Dos temas se entrelazaron, se entrecruzaron y se interrelacionaron ayer, hasta lo más íntimo, en la Tertulia del Minuto 92.

No sé muy bien de qué manera se llegó a ello, pero el caso es que los profes participantes pusieron en relación el recordatorio que el martes hizo públicamente el presidente de la UD Almería, Alfonso García Gabarrón, a propósito de que el club está en venta,  con su negativa a acometer la construcción de la Ciudad Deportiva, también recordada de manera notoria y abierta el propio martes.

Sobre la mesa, ayer, había quien defendía que Alfonso ha tirado la toalla con el Almería, que ya no está ilusionado, ya no le pone ser presidente del Almería. Y por tanto, pasa de echar dinero en un proyecto que ni le hace tilín ni es de futuro para él, puesto que su mente está puesta en deshacerse del club más pronto que tarde, vamos, cuando alguien llegue con la cartera tan llena como él mismo pide.

Pero enfrente había otra postura, otra explicación: la de que si Alfonso García quiere vender el Almería, no termina de estar muy claro por qué pretende hacerlo sin instalaciones, sin contenido, sin inversión, vamos, sin gañifa, que se dice en mi pueblo.

Los sostenedores de esta teoría abogaban porque el presidente del Almería podría sacarle mucho más rendimiento al traspaso si antes levanta una ciudad deportiva, en la que tan sólo el suelo ya tendrían un valor bastante más importante que el del propio club en sí mismo.

Hay que recordar que el Almería ganó un concurso público para la construcción y gestión durante 75 años de una ciudad deportiva. Un concurso, por cierto, al que fue la única entidad a la que se presentó.

Hace ya años de aquello y el Almería no ha movido ni un solo dedo al respecto. Como quiera que no hay más clubes en Almería capaces de llevar adelante este proyecto, nadie ha protestado ante la evidente dejación de funciones del club rojiblanco. E incluso, su presidente se permite el lujazo de salir a la palestra para decir públicamente de acometer la obligación que él mismo contrajo con el Ayuntamiento, de manera absolutamente voluntaria, incluso ganando un concurso público.

Pues es verdad: puede ser que el club valiera bastante más con una ciudad deportiva levantada; una ciudad deportiva a precio de saldo, puesto que el Almería tan sólo tendría el coste de la construcción, puesto que el suelo le ha venido graciosamente, vía concurso público.

Pero también es verdad que, como yo mismo dije ayer, intentar escudriñar los pensamientos de Alfonso García, interpretar sus decisiones y sus tomas de postura, llevar a cabo labor de alfonsólogo es una labor ardua, compleja y, seguramente, más inútil que la primera rebada del pan Bimbo.

Publicaciones relacionadas

Botón volver arriba