
El Radio Blog, por Victor J. Hernandez Bru
Se ha liado bastante parda, en El Ejido, por la actuación del speaker de Santo Domingo, que a su vez es el responsable de pasear un coche por el municipio anunciando los partidos del Dépor Ejido.
El lío se ha montado a consecuencia d doble ocurrencia de este señor que, por un lado, no tuvo otra cosa que hacer que pone el Cara al Sol en el citado ‘coche-anuncio’ y luego, no contento con su audaz ocurrencia, la culminó elogiando la figura de Francisco Franco a través de la megafonía del Estadio, en los prolegómenos del partido.
Personalmente, la noticia me produce más risa que otra cosa, sobre todo porque me evoca a las más rancias y amarillentas películas del cine patrio, con tintes de nodo y de José Luis López Vázquez y José Sazatornil vestidos de militares franquistas.
Sinceramente, a estas alturas de la película, no me escandaliza en absoluto que haya quien piense que Franco no lo hizo tan mal o incluso quienes opinen que fue un jefe de Estado estupendo, con sus fusilamientos, sus estricciones a las más básicas libertades y esa forma tan peculiar de entender lo que es el bien común, tamizado de lo que suponía más concretamente el bien suyo… el propio.
En realidad, sigo pensando que la mayor diferencia entre el señor Franco y yo es que yo sí respeto a los que piensan como ellos. De lo contrario, sería como ellos.
Lo que sí me escandaliza un poco más es que el tipo en cuestión no se conformase con pensar así, sino que utilizase medios ajenos y públicos para trasladar sus reflexiones a quienes, lejos de haber acudido a una sesión especial del NO-DO, lo que pretendían era ver un partido de fútbol.
Ha tenido que salir el club anfitrión, el Dépor Ejido, a especificar que no comparte tales opiniones y, es más, que la rocambolesca situación se dio debido a la precariedad económica que atraviesa, que en lugar de profesionales, le obliga a contar con colaboradores aficionados y no remunerados.
La verdad es que la explicación no ha podido ser más convincente, puesto que a falta de recursos para contar con profesionales, los clubes modestos han de conformarse con aquello que decía una canción El Último de la Fila, ‘lo que hay’.
En todo caso, tampoco está de más revisar un poco mejor a quién se pone delante de un micrófono, más que nada, para evitar que los mítines se nos metan en los campos de fútbol.




