
Noticias descatadas del Deporte Almeriense
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Creo que ya sabéis por dónde va el audioblog de esta semana, llevo unas semanas observando detenidamente al entrenador del Almería, viendo las ruedas de prensa, la comunicación antes de los partidos…he llegado a la conclusión de que Rubi está Burnout o con el síndrome de estar quemado. Este síndrome tiene unas características y es cuando en el trabajo sientes y crees que todas tus habilidades y todo lo que hagas, al final, no va a ser productivo. Por mucho que te esfuerces, al final no vas a tener respuesta.
Hablamos de un síndrome, no de una sensación diaria, de un solo día. Hablamos de tener esa sensación durante un tiempo continuado. Seguro que desgraciadamente en alguna de vuestras experiencias laborales os habéis encontrado gente así, no sé, cuando hemos ido a un mostrador a pedir alguna información y nos han respondido mal, cuando hemos visto a una persona completamente desmotivada, es una sensación de no adaptación al medio, de que por mucho que hagas el resultado va a ser siempre el mismo y negativo para ti.
Por qué digo esto, porque veo al equipo desgastado, creo que Rubi ha soportado muchísima presión, no solo este año que llevamos en Primera División, creo que también el pasado, él es conocedor del potencial de la plantilla, había pedido algunos jugadores para reforzar el equipo de cara a la Primera División, sabe que el equipo que le han dado desde la directiva es muy justito para luchar por la permanencia, ha hecho muchas veces de apagafuegos, con funciones que no le correspondían a un entrenador, más bien a un director de comunicación o director deportivo, y creo que todo ese conjunto de cosas me da la sensación de que han llegado a su punto álgido y ha perdido el control también sobre los jugadores.
No derrocha ya ilusión en las ruedas de prensa, en los dos o tres últimos partidos, exceptuando el del Barcelona, creo que el análisis tiene poco que ver con la realidad del partido en sí, y me da la sensación de que en su cabeza está el que por mucho que haga no le van a reconocer el gran trabajo que ha hecho durante estas dos temporadas en Almería. Creo que su final, no es que yo lo quiera, está cerca, los resultados desafortunadamente son los que marcan el destino de los entrenadores, lleva una racha bastante mala, que por otro lado es habitual en los equipos de Primera División, pero conociendo a los propietarios del Almería, sabiendo como actúan, se van a ir de rositas de una configuración de una plantilla muy mala, muy descompensada, en la que el mejor entrenador que hemos tenido con estos nuevos propietarios no ha estado cómodo en ningún momento, ni en Primera División ni en Segunda División. Espero que no lleguéis a tener nunca la sensación del Burnout o el síndrome de estar quemado.




